Sep 15, 2026 / 14:57

Tierra a la vista… ¡Lechero y canillas pal’ Papa!

Paz Ramírez

Lo que comenzó como un viaje para llevar una de las tradiciones más representativas de Veracruz hasta Roma se convirtió en una verdadera travesía por Europa

*El auténtico café lechero de Veracruz supera una travesía por Europa para llegar a Roma

*"Después de tremenda Travesía… como la adelita .. Si por Mar en un buque de guerra si por tierra en un tren militar”

Con información exclusiva del Capitán Ángel Fernández

Barcelona, España.- Lo que comenzó como un viaje para llevar una de las tradiciones más representativas de Veracruz hasta Roma se convirtió en una verdadera travesía por Europa. Después de retrasos, conexiones perdidas, horas dentro de un avión, una noche en el piso del aeropuerto y tres días de incertidumbre por su equipaje, el equipo del Gran Café de La Parroquia se encuentra finalmente en Barcelona, desde donde continúa contrarreloj su camino hacia Italia.

El objetivo del viaje es representar y promover a Veracruz a través de uno de sus grandes símbolos gastronómicos: el auténtico café lechero, llevando consigo no solamente café veracruzano, sino también una de las emblemáticas cafeteras que forman parte de la historia del Gran Café de La Parroquia.

La ruta original estaba cuidadosamente planeada. El equipo viajaría desde México a Londres y posteriormente a Madrid. En la capital española recogería la cafetera que había permanecido en Europa, así como una camioneta previamente rentada para transportarla.

Desde Madrid comenzaría el recorrido terrestre: Zaragoza, Barcelona y posteriormente el Mediterráneo, a bordo de un ferry con destino a Civitavecchia, puerto italiano ubicado aproximadamente a una hora de Roma. Desde ahí, la última etapa sería nuevamente por carretera hasta la capital italiana.

Todo estaba organizado. Hoteles, transporte, conexiones y tiempos.

Pero el itinerario cambió desde la primera escala.

Siete horas dentro del avión y 28 horas en el aeropuerto

Al llegar a Londres, una falla en los sistemas del aeropuerto alteró las operaciones y dejó a miles de pasajeros atrapados.

Después de aterrizar, el avión en el que viajaba parte del equipo permaneció aproximadamente siete horas detenido en pista, sin posibilidad de desembarcar.

Lo que siguió fue todavía más complicado.

La suspensión de operaciones provocó cancelaciones y una acumulación extraordinaria de viajeros. Durante aproximadamente 28 horas, el equipo permaneció en el aeropuerto en medio de la incertidumbre, llegando incluso a dormir en el piso mientras intentaba encontrar una alternativa para continuar el recorrido.

El desplazamiento entre terminales también se complicó y, ante la falta de información suficiente, miles de pasajeros intentaban simultáneamente recuperar sus pertenencias y reorganizar sus viajes.

Las bandas comenzaron a recibir grandes cantidades de equipaje sin que los pasajeros pudieran identificar fácilmente vuelos o procedencias. Sin embargo, había un problema adicional para el equipo veracruzano: sus maletas eran equipaje de conexión y no habían sido liberadas.

Y dentro de ellas no viajaba solamente ropa.

Ahí se encontraba buena parte del material necesario para representar a Veracruz en Italia: café, tazas, elementos gráficos, letreros, viniles y materiales de trabajo indispensables para la presentación del Gran Café de La Parroquia.

Ante la imposibilidad de recuperarlos, tampoco podían simplemente abandonar Londres y buscar una ruta alternativa por tren hacia Europa continental.

La espera terminó convirtiéndose en tres días de retraso.

La cafetera también tenía que llegar

Mientras tanto, en Madrid esperaba otra protagonista de esta historia: la cafetera del Gran Café de La Parroquia que debía realizar el recorrido terrestre hasta Roma.

Finalmente, el equipaje pudo llegar a Madrid y el equipo logró reencontrarse con sus pertenencias, recoger la camioneta y recuperar la cafetera.

La travesía volvió a ponerse en marcha.

De Madrid viajaron por carretera hasta Zaragoza, donde pasaron una noche, para continuar posteriormente hacia Barcelona.

Y es ahí donde se encuentran actualmente.

Pero todavía falta cruzar el Mediterráneo.

Desde Barcelona, el equipo abordará junto con la camioneta y la cafetera un ferry rumbo a Civitavecchia, Italia. Al desembarcar comenzará inmediatamente el último recorrido por carretera hacia Roma.

El margen es mínimo.

La llegada prevista a Civitavecchia es alrededor de las 6:00, mientras que el evento en Roma está programado para las 9:00.

Después de atravesar México, Reino Unido, España y el Mediterráneo, la cafetera llegará prácticamente contrarreloj.

Lobo y Jasiel ya esperan en Roma

La historia tiene además dos recorridos paralelos.

Mientras una parte del equipo quedó atrapada en Londres junto con los materiales, Lobo, maestro lechero del Gran Café de La Parroquia, y Jasiel, maestro barista, viajaron por una ruta distinta.

Su conexión fue a través de Múnich, Alemania, por lo que pudieron continuar hasta Roma sin verse afectados por la situación ocurrida en Londres.

Ellos ya se encuentran en la capital italiana.

Pero todavía falta algo fundamental.

La cafetera.

Mientras Lobo y Jasiel esperan en Roma, el resto del equipo continúa trasladándola desde Barcelona.

Una misión: llevar un pedacito de Veracruz hasta Italia

Más allá de los retrasos, las noches sin dormir y los cambios de itinerario, el propósito permanece intacto.

El Gran Café de La Parroquia viaja hasta Roma para promover Veracruz, su café, su gastronomía, su cultura y sus tradiciones, llevando hasta Italia una experiencia que generaciones de veracruzanos reconocen inmediatamente.

El sonido de una cuchara golpeando un vaso.

La greca.

La leche caliente cayendo desde lo alto.

Y finalmente, el auténtico café lechero.

La llegada a Italia tiene además un significado especial para el Gran Café de La Parroquia, cuya historia está estrechamente vinculada con sus antiguas cafeteras italianas Torino Express, incorporadas a su tradición en Veracruz desde 1926.

Ahora, cien años después, una historia que une a Italia y Veracruz vuelve a cruzar el océano.

El recorrido no ocurrió como estaba planeado.

Pero después de tres días de retrasos, miles de kilómetros por aire, tierra y mar y una carrera contrarreloj desde Barcelona, el objetivo sigue siendo el mismo: cumplir la misión de llevar el auténtico café lechero del Gran Café de La Parroquia hasta Roma y compartir con Italia un pedacito de Veracruz.

Gran Café de La Parroquia
El auténtico desde 1800.

Fusilado de notiver.com

CD/YC

Únete a nuestro canal de Whatsapp y entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Notas del día: