Abr 14, 2026 / 09:06

Remedios Varo del MAM vuelve con sus 'Habitantes de lo insólito'

Ciudad de México.- Una de las grandes “favoritas” del Museo de Arte Moderno (MAM), tal vez la más querida para el público, la pintora surrealista de origen español Remedios Varo (1908-1963), regresa con una nueva lectura del Fondo Artístico que lleva su nombre, en resguardo allí. La exposición Remedios Varo: Habitantes de lo insólito se centra en el universo plástico de la artista, poblado por “personajes arquetípicos, inmersos en actos que oscilan entre el rigor del descubrimiento científico y la solemnidad del ritual místico”, señala Carlos Segoviano, responsable del equipo curatorial.

“En escenarios liminales donde convergen diversos planos de realidad, emergen figuras estilizadas –esencialmente femeninas o andróginas– revestidas con mantos monacales y equipadas con intrigantes elementos tecnológicos”, precisa.

Integrada por cerca de 90 obras, entre pintura, dibujo, fotografía, libros de la biblioteca personal de la pintora y cuadernos de trabajo, la muestra se divide en los núcleos Nómadas del exilio, Seres iniciáticos y Anatomías fantásticas, que presentan a tres tipos de personajes fundamentales dentro de la obra de Varo. Las figuras han sido elaboradas con un “sinfín de técnicas y formas”, desde la pintura al óleo hasta el collage.

Habitantes de lo insólito es la exhibición número 14 que organiza el MAM alrededor de la obra de Remedios Varo. “Sin duda es una artista consentida por el público que continuamente nos exige exhibir la mayor cantidad posible de su producción”, expresa Segoviano, entrevistado por La Jornada. Realizar una curaduría novedosa constituye un reto para el museo.

“Al revisar los archivos encontramos que ya se habían manejado temáticas en torno a la literatura, la alquimia, la arquitectura, la relación con otras mujeres artistas; entonces, sentí que faltaba abocarse a los personajes de sus cuadros que, de alguna forma, se habían relegado a un segundo lugar.

“Además, me parecía adecuado centrarnos en ellos –que más bien son ellas–, porque la mayoría de sus personajes son mujeres que están entre prácticas científicas o la solemnidad del ritual místico, con lo cual hay un claro discurso de género muy temprano para su época, pero bastante vigente actualmente, en que Remedios sacude el medio, al dar cuenta de que siempre consideramos que las labores místicas o científicas son del ámbito masculino, cuando no es así”, señala el curador.

Para Segoviano resultaba interesante destacar estos personajes que “están en medio de un proceso de transformación, en el que, además, hay una parte camaleónica que nos lleva tanto a tipos amorfos como a otros que Remedios califica como andróginos, pero que en la actualidad, con el lenguaje de la comunidad LGBT+, son imágenes nominales”.

Aspectos autobiográficas

La obra de Varo tiene mucho de autobiográfico. En Nómadas del exilio “hay una complejidad propia de la artista, no sólo por los avatares de la Segunda Guerra Mundial, sino porque desde niña fue viajera debido a las ocupaciones de su padre”. En Seres iniciáticos destacan personajes en estado de transformación, marcados por el esoterismo, la literatura fantástica y el tarot. Habitan arquitecturas imposibles que, al mismo tiempo, son hogar y laboratorio.

En cuanto a Anatomías fantásticas, a Segoviano le pareció una “discusión bastante actual, justo al ver estas representaciones camaleónicas o híbridas”, y recordar que “a lo largo de la historia siempre ha habido una relación del ser humano con ciertas características de los animales que se vuelven emisarios de lo sagrado, lo espiritual o de nuestra propia cosmogonía ancestral, como el nahual”.

En la exposición hay obra no tan vista por el público como los dibujos preparatorios para los cuadros. Llama la atención el despliegue de 10 libros provenientes de la biblioteca personal de Varo que dan cuenta de sus intereses e inquietudes, como Sylva (fábula moderna de la transformación de una mujer en un zorro, de Jean Vercors; Un mundo feliz, de Aldous Huxley, y Un mito moderno: De cosas que se ven en el cielo, de Carl Jung.

También se exhiben cuadernos de trabajo abiertos para que se vea “no sólo la parte dibujística, sino también la literaria, en la que confluyen recetas, sueños y cartas a sicoanalistas inventados”. De acuerdo con Segoviano, los cuadernos siguen siendo un elemento por explorar, así como “una posibilidad literaria junto con algunos de los cuentos que Remedios llegó a publicar”.

La exposición Remedios Varo: Habitantes de lo insólito permanecerá hasta el 5 de julio en el Museo de Arte Moderno, ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec.

Con información de: La Jornada

CD/AT

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