Oct 27, 2026 / 23:40

Que en el momento de la muerte Dios sea glorificado y el prójimo edificado

Sursum Corda

José Juan Sánchez Jácome

Hay muertes trágicas, hay muertes inesperadas, hay muertes que cuestionan y duelen tanto. Hay muertes previsibles, que de alguna manera ya se están esperando. Hay muertes menos aparatosas, pero igualmente dolorosas. Hay muertes que llegan hasta el alma y hay muertes que no nos dejan indiferentes, aunque no se trate de personas realmente cercanas.

Hay ocasiones que alguien muere de manera apacible, sin tantos sobresaltos y dolores, prácticamente como un sueño. Al momento, nos reconforta saber que esas personas no hayan sufrido tanto, pero igualmente nos duele la muerte porque toda muerte es dolorosa y deja a su paso confusión, soledad, frustración y un profundo sentido de orfandad. Suspiramos por una muerte así, menos dolorosa y casi como un sueño, es lo que manifestamos cuando nos atrevemos a referirnos a este tema incómodo.


Aunque haya muertes menos dolorosas, sin embargo, la muerte de un ser querido genera, en sí misma, una experiencia de sufrimiento, confusión, vacío y frustración. Por mucha fe que tengamos no dejará de dolernos y llegará incluso a cimbrar las bases de nuestra vida creyente.
Un sacerdote, gran escritor, Henri Nouwen para ser exactos, platicaba cómo vivió la muerte de su madre. Cuando le avisaron que su mamá estaba agonizando no dudó en salir inmediatamente para estar junto a ella en los últimos momentos de su vida y auxiliarla, como sacerdote, con la extremaunción y el viático para la vida eterna.


En el camino a casa, Henri Nouwen se imaginaba que su madre tendría una muerte tranquila, apacible y sin dolor. Esperaba para su madre una especie de muerte idílica, pues había llevado una vida recta, apegada a Dios y a la Iglesia; había vivido de tal manera que en todo había seguido a Cristo.


En sus categorías religiosas él pensaba que una vida así merecía una muerte tranquila. Estaba seguro de la bondad y de la santidad de su madre. Sin embargo, al llegar junto a su madre agonizante se estremeció al darse cuenta que estaba sufriendo mucho, que estaba muriendo no como él se había imaginado y que espiritualmente se veían las huellas del combate.


Fue entonces cuando después de pasar por un momento de oscuridad, protesta y turbación en la fe -como nos pasa a nosotros cuando vemos el sufrimiento de los enfermos y agonizantes-, de repente le vino la iluminación al reconocer que una vida así como la de su madre, entregada a su fe y siguiendo incondicionalmente al Señor, era la mejor respuesta para calmar las inquietudes de su alma y sobre todo para entender lo que estaba pasando: el estremecimiento del cuerpo, el sufrimiento espiritual, la inquietud interior que enfrentaba su madre, antes de partir de este mundo.


En efecto, llegó a descubrir que su madre estaba muriendo como Jesús, a quien tanto amó y siguió a lo largo de su vida. Si su madre vivió como Jesús, por qué no habría de morir como él. Su madre le había pedido a Jesús le permitiera vivir como él vivió y morir como él murió. Aparentemente, su oración fue escuchada. Ella murió como Jesús quien sudó sangre y experimentó el abandono en los últimos momentos de su vida.


La mayoría de nosotros pedimos que, cuando llegue el momento, tengamos una muerte tranquila, que no se prolongue ni se instale el dolor y que ese momento no genere un sufrimiento mayor ni para nosotros ni para nuestros familiares. No quisiéramos generar tantas molestias, llegamos a decir. Sólo los que llegan a enamorarse de Jesús y siguen incondicionalmente sus pasos, también se atreven a pedirle la gracia de ser fieles hasta el último momento, aun en medio del sufrimiento que acompaña la muerte.


Así que ante la muerte de un ser querido que experimenta en ese último momento, a nivel espiritual, el abandono y la oscuridad de la fe, la pregunta no es ¿por qué le pasa esto si ha sido un buen cristiano? ¿por qué tiene que sufrir una persona que fue buena a lo largo de su vida? Es momento para ser rescatados y sostenidos por el Señor que pasó antes que nosotros por el sufrimiento y la muerte.


Así podemos afrontar la muerte de nuestros seres queridos y la de tantas personas: sin escandalizarnos, sin cuestionar a Dios, sin dejarnos sorprender por el enemigo que en ese momento de mayor indefensión espiritual se acerca para insinuarnos que Dios no está con nosotros.


Quisiera ahora referirme a la trágica muerte del P. Patricio Sánchez Molinari, sacerdote redentorista de Ecuador, quien murió celebrando la santa misa en su parroquia del Perpetuo Socorro de Guayaquil, cuando le cayó encima el crucifijo que se desprendió del ábside del presbiterio.


Como sucede en este tipo de muertes trágicas donde el tentador aprovecha para envenenar y confundir, no han faltado lamentablemente interpretaciones que sugieren un castigo divino, ensuciando el rostro misericordioso de Dios, y mostrando la dureza de corazón ante el dolor de tantas personas que sufren verdaderamente ante tragedias como esta. Algunos se agarran incluso de esta tragedia para hacer propaganda mezquina de sus grupos religiosos, descalificando la fe católica.


Como la madre de Henri Nouwen, el P. Patricio Sánchez Molinari era un sacerdote de corazón humilde y de fe profunda, como destacan sus superiores. Un día antes había celebrado su aniversario sacerdotal. Las palabras que pronunció en la última misa se enmarcan como una especie de testamento espiritual:


“Todos los que estamos aquí algún día vamos a morir… La vida no es solo trabajo, dinero y preocupaciones. Hay que darle tiempo a Dios y a los que amamos”.


Así como muchas personas desean morir sin dolor y de una manera apacible, hay sacerdotes de fe profunda e inconmovible que piden la gracia de morir celebrando la santa misa, al descubrirla como el momento de mayor unión con Cristo Jesús donde vivimos el cielo en la tierra. Ante un peligro, si nos encontramos en el altar, a dónde correr si estamos seguros al lado del Señor que en el sacrificio de la misa se sigue ofreciendo por nosotros.


El santo cura Brochero, sacerdote argentino, señalaba: “Yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta sentado, confesando y predicando el Evangelio”. El P. Patricio, como buen sacerdote, murió en el altar donde tantos sacerdotes anhelan ser recogidos por el Señor. Desea uno seguir al Señor y participar de su luz y de su cruz, de su resurrección y de su pasión por nosotros.
Ante la especulación y la tentación, sobre todo cuando sucede una muerte trágica, es momento de seguir confiando en el Señor y de abandonarnos a sus divinos designios. Quizá el momento de nuestra muerte es el momento donde estamos llamados a vivir plenamente la fe: la confianza incondicional en el Señor.


Decía el cardenal Carlo Maria Martini: “Me he pacificado con el pensamiento de tener que morir cuando comprendí que sin la muerte no llegaremos nunca a hacer un acto de plena confianza en Dios. De hecho, en cada elección desafiante tenemos siempre salidas de emergencia. En cambio, la muerte nos obliga a fiarnos totalmente de Dios”.


Hemos visto como tantos hermanos, a pesar de los sufrimientos han luchado hasta el final y han vivido el momento de su muerte agradeciendo y glorificando a Dios, como señala San Ignacio de Loyola: “Como en la vida toda, así también en la muerte, y mucho más, debe cada uno (…) esforzarse y procurar que Dios nuestro Señor sea en ella glorificado y servido, y los prójimos edificados, a lo menos del ejemplo de su paciencia y fortaleza, con fe viva, esperanza y amor de los bienes eternos”.

CD/GL

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.

Otras Columnas:

Oct 12, 2026 / 22:19

“Dios te quiere como eres, pero te sueña santo”

Oct 05, 2026 / 09:02

“Cien años después de mi muerte la Biblia será un pedazo de museo”: Voltaire

Sep 29, 2026 / 10:49

En la batalla espiritual

Sep 22, 2026 / 22:48

En la batalla espiritualCuando ya no quede nada por salvar, habrá que salvar el alma

Sep 07, 2026 / 08:35

“La ciencia no debe imponer ninguna filosofía, como un teléfono no debe decirnos de qué debemos hablar”

Sep 01, 2026 / 13:00

El martirio de la coherencia y la persecución con guante blanco

Ago 24, 2026 / 14:11

“Lo digo con un amor entusiasta: no puede haber nada mejor que Cristo”

Ago 16, 2026 / 22:49

Ser capaces de adorar el silencio de Dios

Ago 09, 2026 / 23:00

“Mejor la guardia del tigre o coyote, mejor el martirio que ser Iscariote”

Ago 05, 2026 / 09:15

La devoción protege la doctrina y nos lleva a no reprimir el amor a Dios

Jul 27, 2026 / 14:28

«El mejor método de oración es no tenerlo…»

Jul 20, 2026 / 22:53

El mal que provoca dolor, puede también endurecer el alma

Jun 29, 2026 / 08:32

Guardar, como María, las cosas en el corazón para esperar a ser iluminados

Jun 21, 2026 / 22:59

Guardar, como María, las cosas en el corazón para esperar a ser iluminados

Jun 17, 2026 / 13:00

“No hay peor injusticia que cerrar el cielo”: sobre el deseo de Dios

May 25, 2026 / 08:19

No aspiro a la gloria; lo que quiero es abrazar al Glorificado

May 11, 2026 / 19:37

“Resistir con la fuerza de la fe y la caridad”

May 04, 2026 / 09:44

María es representante de la humanidad en apuros

Abr 27, 2026 / 19:05

El Salmo 23 ha calmado más dolor que toda la filosofía del mundo

Abr 20, 2026 / 09:29

Reconocer a Jesús con emoción y temblor como Juan: “Es el Señor”

Abr 12, 2026 / 21:54

Si no creen en mis palabras, crean al menos en mis llagas

Abr 06, 2026 / 23:41

Mi mano te sostiene. Dondequiera que tú caigas, caerás en mis manos

Mar 22, 2026 / 21:48

Se necesitan muchos cirineos ante el viernes santo de México

Mar 08, 2026 / 23:03

“El alma es un vaso que solo se llena con eternidad”

Mar 01, 2026 / 21:47

Cuando el diablo te recuerde tu pasado, ¡recuérdale su futuro!”

Feb 15, 2026 / 22:09

¿Quién dijo que la Cuaresma es triste? Es dolorosa, pero no es triste

Feb 09, 2026 / 09:29

Tienes a Dios y la protección de la Virgen. ¿Qué más puedes pedir?

Feb 02, 2026 / 11:52

Te presentamos, María, a quienes les duele el corazón

Ene 26, 2026 / 09:44

Descalzarse ante el sufrimiento de los enfermos

Ene 19, 2026 / 13:14

Las obras de caridad son teofanía, más que filantropía

Ene 12, 2026 / 10:05

Por el bautismo nuestra pertenencia a Cristo no es emocional, sino algo esencial

Ene 05, 2026 / 10:16

Que Dios te dé un santo año, santa vida y el cielo

Dic 29, 2025 / 14:26

La Navidad desde la experiencia de San José

Dic 15, 2025 / 09:25

Espero la Navidad porque yo no puedo solo: necesito ser salvado

Dic 08, 2025 / 09:13

“En la historia azarosa de México… no hemos desaparecido por la presencia de La Guadalupana”

Dic 03, 2025 / 09:41

El mundo tiene necesidad de la belleza para no caer en la desesperanza

Nov 24, 2025 / 08:08

“Mejor el martirio que ser Iscariote, mejor ermitaño que infame servil”

Nov 18, 2025 / 18:58

Ningún mal es infinito, ninguna noche es sin fin

Nov 10, 2025 / 08:27

Newman: la existencia de una confederación del mal

Nov 03, 2025 / 10:05

Decir adiós al hermano es como decir: te dejamos ir hacia Dios

Oct 27, 2025 / 13:09

La muerte es el sueño del niño que se duerme sobre el corazón de su madre

Oct 20, 2025 / 23:00

El pueblo veracruzano quedó prendado del Sr. Guízar: El obispo de los pobres

Oct 14, 2025 / 10:38

Dios es rechazado porque no admitimos que podemos depender de alguien

Oct 05, 2025 / 23:50

Cada rosario es un duro golpe dado a la potencia del mal

Sep 28, 2025 / 23:12

Tenga cuidado de no denigrar lo que no conoce: El santo rosario

Sep 22, 2025 / 10:28

Nada detiene el plan salvífico de Dios, ni los poderosos ni el sufrimiento

Sep 15, 2025 / 08:11

Virgen experta en penas, sabia en dolores, maestra en el sufrir

Sep 08, 2025 / 09:37

Las ideologías privan al niño del descubrimiento fascinante de la verdad

Sep 01, 2025 / 09:25

Aunque conozcamos la Biblia, dejarnos sorprender por la palabra de Dios

Ago 25, 2025 / 08:47

La fe cristiana es saberse de alguien

Ago 11, 2025 / 08:50

Antes de conocer a la bella durmiente, conocí la dormición de María

Ago 04, 2025 / 09:16

Las “vacaciones” de Jesús

Jul 21, 2025 / 08:52

La más grande historia de amor está contenida en una pequeña hostia blanca

Jul 07, 2025 / 09:00

“El alma es un vaso que sólo se llena con eternidad”

Jun 30, 2025 / 08:33

Conozco los defectos de la Iglesia… pero es mi madre

Jun 22, 2025 / 06:00

El Sagrado Corazón de Jesús es el antídoto para la soledad del hombre

Jun 16, 2025 / 07:28

Orar por los demás no es echar las cosas a la suerte

Jun 13, 2025 / 16:19

No es bueno que Dios esté solo

Jun 02, 2025 / 09:55

Tristes porque te vas, Señor. Ilusionados por lo que prometes

May 26, 2025 / 13:09

Un mensaje para los que están cansados de hacer el bien

May 19, 2025 / 08:10

“No hay cocido sin tocino, ni sermón sin Agustino”

May 12, 2025 / 08:45

Hay decisiones que no se anuncian, se revelan: ¡Bienvenido papa León!

Abr 28, 2025 / 13:42

Vivir desde la fe la muerte del papa Francisco y el Cónclave que viene

Abr 22, 2025 / 08:19

Quien no se deja acariciar por el Señor, ¡está perdido!

Abr 14, 2025 / 08:11

Que tu pasión por Cristo no dure una Semana Santa, sino toda una vida santa

Abr 07, 2025 / 10:52

La redención se está haciendo y Jesús necesita muchos cirineos

Mar 30, 2025 / 22:34

La cultura de la muerte elimina la capacidad de contemplar la maravilla de la vida

Mar 24, 2025 / 08:17

Treinta años de la Carta Magna del pueblo de la vida: Evangelium vitae

Mar 17, 2025 / 11:17

“Cuando el diablo te recuerde tu pasado, ¡recuérdale su futuro!”

Mar 10, 2025 / 08:44

El impulso de la cuaresma en el combate espiritual

Mar 04, 2025 / 19:47

María es madre… Una madre debe ser amada

Feb 24, 2025 / 07:21

La fe no es un refugio para los débiles, sino un faro de esperanza

Feb 18, 2025 / 08:23

Jesús no quiere vivir nada sin nosotros: Nos quiere en el cielo

Feb 11, 2025 / 08:25

Tienes a Dios y la protección de la Virgen. ¿Qué más puedes pedir?