Ago 16, 2026 / 21:49

NASA detecta caída de fitoplancton en el Pacífico por avance de El Niño; advierten impacto en pesca

El avance de El Niño ya empieza a mostrar señales preocupantes en el océano Pacífico. Observaciones satelitales de la NASA registraron una disminución de clorofila en el Pacífico tropical oriental, un indicador asociado con la presencia de fitoplancton, organismos microscópicos que forman la base de gran parte de la cadena alimentaria marina.

El fenómeno ocurre mientras El Niño continúa fortaleciéndose. De acuerdo con el Centro de Predicción Climática de la NOAA, el sistema se encuentra bajo estatus de El Niño Advisory y existe un 97% de probabilidad de que persista hasta comienzos de la primavera de 2027.

La preocupación no es menor: cuando disminuye el fitoplancton, se reduce la disponibilidad de alimento para el zooplancton y, con ello, puede generarse un efecto en cascada sobre peces, aves y mamíferos marinos.

¿Qué detectó la NASA en el Pacífico?

La NASA ha dado seguimiento al avance de El Niño mediante observaciones satelitales del océano Pacífico. En junio de 2026, la agencia informó que el evento ya estaba en marcha y que los datos de altura de la superficie del mar mostraban un fortalecimiento del calentamiento en el Pacífico central y oriental.

Además, instrumentos satelitales permiten monitorear la concentración de clorofila, un pigmento presente en el fitoplancton. La NASA explica que estas mediciones se realizan a partir del color del océano, ya que cuando el fitoplancton crece en grandes cantidades puede modificar el tono del agua y hacerla lucir más verdosa.

Aunque estos organismos son microscópicos, su papel es enorme: sostienen a muchas especies marinas y funcionan como uno de los primeros eslabones de la red alimentaria del océano.

¿Por qué El Niño reduce el fitoplancton?

En condiciones normales, los vientos alisios empujan las aguas cálidas superficiales hacia el oeste del Pacífico. Ese movimiento permite que, en la zona oriental, ascienda agua fría desde las profundidades.

Esa agua profunda suele estar cargada de nutrientes, como nitratos y fosfatos, que alimentan el crecimiento del fitoplancton.

Pero durante El Niño, los vientos alisios se debilitan y el Pacífico oriental se calienta. Esto favorece la acumulación de una capa de agua cálida en la superficie, que funciona como una especie de “tapón térmico” e impide que los nutrientes profundos lleguen con la misma fuerza a la zona iluminada del océano.

Sin esos nutrientes, el fitoplancton puede disminuir, incluso si hay luz suficiente para la fotosíntesis.

La caída del fitoplancton puede tener consecuencias más allá de los microorganismos. Al haber menos fitoplancton, el zooplancton dispone de menos alimento; después, esa reducción puede afectar a peces pequeños, especies comerciales, aves marinas y mamíferos que dependen de ellos.

Este tipo de alteración puede ser especialmente importante en zonas altamente productivas, como el Pacífico oriental y las costas de Sudamérica, donde las corrientes frías y ricas en nutrientes sostienen grandes pesquerías.

El problema es que El Niño no solo modifica la temperatura del agua. También altera la circulación oceánica, la disponibilidad de nutrientes y la distribución de especies.

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