Ene 16, 2026 / 11:27

Exposición '¡Caricatura política a todo vapor!': “Para Helguera, el tren simbolizaba el desarrollo prometido y negado”

México.- Los trenes avanzan, se detienen, se oxidan y vuelven a ponerse en marcha. En la obra del caricaturista mexicano Antonio Helguera, colaborador histórico de La Jornada, nunca fueron sólo máquinas: eran una forma de pensar el país, de leer sus promesas, sus fracasos y conflictos.

A más de tres años de su muerte, ocurrida en junio de 2021, esa obsesión gráfica y política entra de nuevo en circulación con ¡Pasajeros al tren! ¡Caricatura política a todo vapor!, una lectura de México a través de los medios de transporte como metáfora del poder, el progreso y sus tensiones.

Para Alma Muñoz, periodista de esta casa editorial y viuda del monero, el eje de los transportes responde a una pasión que impactó la vida de Helguera desde la infancia.

“A Toño le fascinaban los trenes. Siempre decía que, si hubiera podido, habría sido maquinista”, recordó.

“Desde niño perteneció al Club de Amigos del Ferrocarril y nunca dejó de seguir, estudiar y dibujar ese universo técnico e histórico que, en su obra, se convirtió en símbolo del desarrollo prometido y también negado.”

La exposición puede visitarse a partir de mañana en el Complejo Cultural Los Pinos. Reúne obra de la Colección Helguera Muñoz y fue construida por el equipo del recinto en diálogo con los familiares del caricaturista, mediante un trabajo conjunto que definió el enfoque y la selección.

A partir de ese conjunto se articula una lectura temática del pensamiento gráfico de Helguera como analista político atento a los grandes proyectos nacionales y a sus consecuencias sociales. El recorrido se organiza en tres secciones que permiten observar tanto su mirada crítica como las capas de construcción de su trabajo.

La primera se concentra en bocetos, pruebas y materiales que revelan una forma de concebir la caricatura como práctica informada. “Tenía mucho conocimiento de los temas que trataba. Sus cartones abordan procesos políticos muy claros”, explicó Muñoz.

“En el caso de los trenes, ese saber se vincula directamente con la crítica al periodo neoliberal y a la privatización del ferrocarril.”

El segundo núcleo despliega su mirada sobre presidentes, políticos y figuras públicas, retratados como engranajes de sistemas de poder contradictorios. La sátira condensa procesos históricos, decisiones económicas y disputas ideológicas con un trazo preciso y cargado de sentido.

El cierre reúne su fascinación por los trenes y otros medios de transporte como símbolos narrativos. “Nos parecía una época muy bonita para vincular esa obra con lo que está ocurriendo en México. Es algo que a él le habría encantado ver”, señaló Muñoz.

“Como muestra de ese vínculo profundo con el mundo ferroviario, durante un acto oficial relacionado con proyectos de este tipo, el silbato de una locomotora bastó para que Toño identificara de inmediato el modelo, su procedencia y su historia. Tenía ese nivel de conocimiento y de memoria. Escuchaba una máquina y sabía exactamente cuál era.”

Símbolos de movimiento

Uno de los cartones más elocuentes retrata al ex presidente Ernesto Zedillo a bordo de un ferrocarril acompañado por la frase “viene, viene”, una ironía amarga sobre el inicio de la privatización ferroviaria en 1997.

Aunque el dibujo es de 2014, su vigencia se mantiene en la lectura actual: los trenes aparecen como promesa incumplida, como ruina y también como posibilidad de recuperación y de defensa de los derechos de los trabajadores.

Helguera no limitó esta mirada a los rieles. Automóviles, aviones, barcos, camiones y transportes urbanos forman parte de un mismo repertorio simbólico en el que el movimiento, o su interrupción, permite leer la economía, la cultura y la política del país.

Exhibir esta obra en Los Pinos tiene un peso simbólico particular. “Resultaba especialmente significativo que un crítico del neoliberalismo se exhibiera ahí adentro, en los espacios que ocuparon distintos gobiernos”, puntualizó Muñoz.

“Para la familia, la caricatura política entra así en diálogo directo con el lugar que Toño satirizó durante años. Buena parte de su obra se formó y circuló en las páginas de La Jornada: ahí publicó la mayor parte de su trabajo y construyó una mirada crítica cotidiana sobre el poder y los procesos políticos del país.

“La caricatura sigue siendo una herramienta indispensable para pensar los cambios del país. El trabajo de Toño, como el de otros moneros de nuestra casa editorial, forma parte de una memoria visual clave para comprender la historia reciente de México.”

¡Pasajeros al tren! ¡Caricatura política a todo vapor! abrirá mañana a partir de las 11 horas en la Cabaña 1 del Complejo Cultural Los Pinos. Los horarios de visita son de martes a domingo de 10 a 18 horas, con entrada gratuita. La exposición concluirá en mayo de 2026.

CD/AT

Únete a nuestro canal de Whatsapp y entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Notas del día: