Feb 16, 2026 / 05:30

El pulpo: el invertebrado con tres corazones y una inteligencia sorprendente

El pulpo es uno de los animales marinos más fascinantes y enigmáticos del planeta, no solo por su aspecto, sino por una serie de características biológicas que parecen sacadas de la ciencia ficción. Una de las más llamativas es que posee tres corazones y una sangre de color azul, lo que lo convierte en una verdadera rareza dentro del reino animal.

Dos de sus corazones, conocidos como corazones branquiales, se encargan de bombear la sangre hacia las branquias para oxigenarla. El tercero, llamado corazón sistémico, distribuye la sangre oxigenada al resto del cuerpo. Lo curioso es que este corazón principal se detiene momentáneamente cuando el pulpo nada, razón por la cual nadar resulta una actividad extremadamente agotadora para ellos. Por ello, los pulpos prefieren desplazarse reptando por el fondo marino, utilizando sus tentáculos como si fueran brazos y piernas al mismo tiempo.

Otra particularidad sorprendente es que su sangre es azul debido a la hemocianina, una proteína rica en cobre que transporta el oxígeno. Esta sustancia es más eficiente que la hemoglobina humana en aguas frías y con poco oxígeno, lo que permite al pulpo sobrevivir en profundidades donde otros animales no podrían hacerlo.

Pero sus rarezas no terminan ahí. Aproximadamente el 60% de las neuronas de un pulpo se encuentran en sus tentáculos, lo que les permite realizar movimientos independientes y extremadamente precisos. Cada brazo puede “pensar” por sí mismo, explorar, tocar, saborear y reaccionar sin necesidad de recibir órdenes directas del cerebro central. Esta capacidad ha hecho que los científicos consideren a los pulpos como uno de los invertebrados más inteligentes del mundo.

Además, los pulpos son expertos del camuflaje. Gracias a células especializadas llamadas cromatóforos, pueden cambiar de color, textura y forma en cuestión de segundos, imitando rocas, corales o el fondo marino para ocultarse de depredadores o sorprender a sus presas. Algunos incluso pueden simular el movimiento de otros animales marinos para engañar a sus enemigos.

Su inteligencia también se manifiesta en la resolución de problemas. En estudios de laboratorio, se ha observado que los pulpos pueden abrir frascos, usar herramientas improvisadas y recordar soluciones durante largos periodos. Incluso se ha documentado que algunos muestran comportamientos lúdicos, como jugar con objetos flotantes, algo poco común en animales no mamíferos.

Estas características hacen del pulpo un animal extraordinario, un verdadero prodigio de la evolución marina que sigue despertando el interés y la admiración de científicos y amantes de la naturaleza en todo el mundo.

CD/AT

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