Nov 17, 2021 / 06:04

Efemérides del Periodismo Mexicano: Gregorio López y Fuentes

Combatiente y novelista de la Revolución Mexicana, nació el 17 de noviembre de 1897 en la ranchería de El Mamey, cerca de Zoncotecomatlán (ex cantón de Chicontepec, estado de Veracruz). Concurrió a la escuelita del lugar y a los once años pasó a estudiar a Chicontepec.

Al cumplir quince años de edad su padre lo envió a la Ciudad de México para seguir la carrera de maestro en la Escuela Normal para Maestros.

En compañía de sus amigos Rodrigo Torres Hernández y Francisco González Guerrero, discípulos como él del famoso poeta Rafael López, publicó la revista literaria Nosotros. Por este tiempo apareció su primer libro de versos La Siringa de cristal (1914).

Durante la dictadura de Victoriano Huerta las tropas de Estados Unidos ocuparon el puerto de Veracruz y muchos grupos de estudiantes salieron a la Ciudad de México para engrosar las filas de quienes combatieron a los invasores.

Con el grupo de la Escuela Normal para Maestros partió López y Fuente quien, una vez disueltos los contingentes, volvió por un tiempo a la ranchería de su padre, para incorporarse después a las filas revolucionarias.

Al rompimiento entre Villa y Carranza opta por este último y regresa a la Ciudad de México, en donde se encontraba a la caída de Carranza en 1920.

Durante un tiempo fue reportero de literatura en la Escuela Normal para Maestros y en 1922 publicó su segundo libro de versos, Claros de selva, y su primera novela, El vagabundo.

Decide entrar al mundo del periodismo en 1924 y es redactor del diario vespertino El Gráfico, donde se encarga de una sección bajo el rubro de “La novela diaria de la vida real”, en la que dramatizaba algún suceso de la realidad cotidiana.
Los críticos consideran que esta labor, realizada durante unos cinco años, influyó en su estilo y en su concepción de la novela. Cada vez ocupó puestos más importantes: en 1937 fue director de El Gráfico y posteriormente, en 1948, de El Universal, uno de los grandes diarios de la capital, cuyo cargo permaneció hasta 1956.

Al mismo tiempo desarrolló una importante labor literaria. Después de Claros de la selva abandonó definitivamente la poesía para dedicarse a la novela.

Su visión de la vida del campo; su familiaridad con los más variados tipos rurales, que conoció desde su infancia en la Huasteca veracruzana; las preocupaciones sociales, que lo hicieron incorporarse a las fuerzas revolucionarias; sus experiencias, su poder de observación y su capacidad de presentar en líneas sintéticas los sucesos de la vida real, lo llevaron naturalmente a interpretar, en nuestras miserias y luchas revolucionarias, los problemas más dramáticos que pesan sobre el pueblo mexicano.

A partir de 1931 comenzaron a aparecer las novelas que lo hicieron famoso: Campamento, Tierra, ¡Mi general! y El Indio, con la cual obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1952.
Murió en la Ciudad de México el 11 de diciembre de 1986.

CD/JV

Únete a nuestro canal de Whatsapp y entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Notas del día: