Oct 17, 2026 / 05:30

Día Mundial contra el Dolor: comprender el sufrimiento y reconocer el derecho a recibir atención

Cada 17 de octubre se conmemora el Día Mundial contra el Dolor, una fecha dedicada a crear conciencia sobre la importancia de prevenir, evaluar y tratar adecuadamente el dolor, especialmente cuando se convierte en una condición persistente que afecta la calidad de vida.

Esta conmemoración está vinculada con la iniciativa impulsada en 2004 por la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP), con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para promover una mayor atención a este problema de salud.

¿Qué es el dolor?

El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable relacionada con un daño real o potencial en los tejidos, o semejante a la que se experimenta ante ese daño.

No se trata únicamente de una señal física. También puede estar influido por factores biológicos, psicológicos y sociales.

Por ello, dos personas con lesiones similares pueden experimentar el dolor de manera diferente.

El dolor es una señal de alerta

En muchas ocasiones, el dolor cumple una función protectora.

Cuando tocamos una superficie caliente o sufrimos una lesión, el sistema nervioso transmite señales que nos permiten reaccionar y evitar daños mayores.

Sin embargo, existen situaciones en las que el dolor continúa incluso después de que una lesión ha sanado o aparece sin una causa evidente a simple vista.

¿Cuál es la diferencia entre dolor agudo y crónico?

El dolor agudo suele aparecer de manera repentina y está relacionado con lesiones, enfermedades o procedimientos médicos.

Generalmente disminuye conforme se resuelve la causa que lo provoca.

El dolor crónico, en cambio, es aquel que persiste o reaparece durante más de tres meses.

Puede afectar el sueño, la movilidad, el estado de ánimo, las relaciones personales y la capacidad para realizar actividades cotidianas.

Millones de personas viven con dolor persistente

Entre las condiciones que pueden producir dolor prolongado se encuentran la artritis, algunos problemas de columna, la migraña, las neuropatías y determinadas enfermedades crónicas.

También existen personas que experimentan dolor después de cirugías o lesiones.

En algunos casos, el dolor puede convertirse en una enfermedad que requiere atención especializada y seguimiento continuo.

El dolor no siempre es visible

Uno de los principales desafíos para quienes viven con dolor crónico es que sus síntomas no siempre pueden observarse desde el exterior.

Una persona puede parecer saludable y, sin embargo, experimentar molestias intensas que limitan sus actividades.

Por ello, escuchar y tomar en serio el relato de quien siente dolor es fundamental para ofrecer una atención adecuada.

Que el dolor no sea visible no significa que no exista.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento depende de la causa, intensidad, duración y características del dolor.

Puede incluir medicamentos, fisioterapia, ejercicio adaptado, rehabilitación, apoyo psicológico y otras intervenciones médicas.

En determinadas situaciones se requiere la participación de especialistas en medicina del dolor.

No existe un tratamiento único que funcione para todas las personas, por lo que la valoración profesional es indispensable.

Los riesgos de automedicarse

Consumir analgésicos sin orientación médica puede provocar complicaciones, especialmente cuando se utilizan dosis elevadas o durante periodos prolongados.

Algunos medicamentos pueden afectar el hígado, los riñones o el aparato digestivo, mientras que ciertos analgésicos requieren controles estrictos por sus riesgos de dependencia y otros efectos adversos.

Si el dolor es intenso, persistente, empeora o aparece acompañado de síntomas preocupantes, es importante acudir a una valoración médica.

Un dolor repentino y muy intenso, especialmente si se acompaña de dificultad para respirar, debilidad de un lado del cuerpo o dolor en el pecho, requiere atención urgente.

La importancia de los cuidados paliativos

En personas con enfermedades graves, el alivio del dolor constituye una parte fundamental de los cuidados paliativos.

Estos servicios buscan reducir el sufrimiento y mejorar la calidad de vida de pacientes y familias.

Su propósito no se limita a la etapa final de la vida: pueden ofrecerse junto con otros tratamientos cuando existen necesidades importantes de atención y control de síntomas.

Vivir sin sufrimiento evitable

El Día Mundial contra el Dolor invita a reconocer que atender el dolor es una responsabilidad esencial de los sistemas de salud.

También recuerda la necesidad de mejorar el acceso al diagnóstico, los tratamientos adecuados y la atención especializada.

Nadie debería sentir que tiene que soportar en silencio un dolor que afecta su vida cotidiana.

Aunque no siempre es posible eliminarlo por completo, una evaluación oportuna y un tratamiento adecuado pueden contribuir a reducirlo y recuperar bienestar.

Escuchar, comprender y atender el dolor es una forma de respetar la dignidad humana y mejorar la calidad de vida.

#DíaMundialContraElDolor

CD/AT

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Notas del día: