Sep 02, 2026 / 04:30

Día Internacional de la Crianza Respetuosa

Cada 2 de septiembre se conmemora el Día Internacional de la Crianza Respetuosa, una fecha que busca promover formas de acompañar a niñas y niños basadas en el respeto, la empatía, el afecto, la comunicación y el reconocimiento de sus derechos.

La crianza respetuosa parte de una idea fundamental: los niños son personas con emociones, necesidades y derechos propios. Esto implica acompañar su desarrollo estableciendo límites y normas, pero evitando la violencia física, las humillaciones, amenazas o cualquier práctica que pueda afectar su bienestar.

Este enfoque no significa permitir todo ni criar sin reglas. Por el contrario, propone establecer límites claros y adecuados para cada edad, explicando las razones de las normas y ayudando a los menores a comprender progresivamente las consecuencias de sus acciones.

Uno de sus principios centrales es reconocer que muchos comportamientos infantiles forman parte natural del desarrollo. Un berrinche, por ejemplo, puede estar relacionado con emociones que un niño todavía no sabe identificar o expresar adecuadamente.

Por ello, la crianza respetuosa busca que madres, padres y cuidadores acompañen esos momentos enseñando herramientas para reconocer, expresar y regular las emociones, en lugar de recurrir automáticamente al castigo.

La comunicación también ocupa un lugar fundamental. Escuchar a los niños, permitirles expresar sus opiniones y tomar en cuenta sus sentimientos ayuda a fortalecer los vínculos familiares y favorece el desarrollo de la confianza.

Disciplina no significa violencia

Uno de los objetivos de este enfoque es diferenciar entre disciplina y castigo. La disciplina puede entenderse como un proceso de enseñanza mediante el cual los adultos ayudan a los niños a comprender límites, responsabilidades y formas adecuadas de convivencia.

Los adultos también funcionan como modelos. Los pequeños aprenden observando cómo las personas que los rodean solucionan conflictos, expresan enojo, ofrecen disculpas, respetan límites y se relacionan con los demás.

La crianza respetuosa tampoco pretende exigir padres perfectos. Reconoce que los adultos pueden equivocarse, sentirse cansados o reaccionar de manera inadecuada. Aprender a reconocer un error y ofrecer una disculpa también puede convertirse en una importante enseñanza para los hijos.

El afecto y la seguridad emocional durante la infancia contribuyen al desarrollo de vínculos saludables. Abrazar, escuchar, acompañar y demostrar cariño no significa debilidad ni falta de autoridad.

Asimismo, cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo. Compararlo constantemente con hermanos, compañeros o familiares puede generar presión innecesaria. La crianza respetuosa busca reconocer las capacidades y necesidades particulares de cada menor.

El Día Internacional de la Crianza Respetuosa representa una oportunidad para reflexionar sobre la manera en que los adultos acompañan la infancia y recordar que educar también significa escuchar, orientar, poner límites con respeto y enseñar mediante el ejemplo.

Porque una infancia basada en el respeto no busca niños que simplemente obedezcan, sino personas que aprendan a comprender sus emociones, respetar a los demás, tomar decisiones y desarrollar relaciones saludables a lo largo de su vida.

CD/AT

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Notas del día: