Ene 08, 2026 / 11:14

Boca del Río: La limpieza también gobierna

En política municipal hay promesas que se anuncian y promesas que se barren. Literalmente. En Boca del Río, la administración que encabeza Maryjose Gamboa ha decidido enviar un mensaje claro desde el primer minuto. La ciudad no puede darse el lujo de amanecer sucia.

Que 36 rutas diarias de recolección de basura estén operando desde el inicio de gobierno no es un dato menor ni un simple boletín administrativo. Es una señal de prioridades. En un municipio turístico, donde la imagen urbana es tan valiosa como la inversión pública, la basura no es solo un problema de servicios, es un tema de salud, de economía y de dignidad social.

Los números hablan por sí solos. Rutas domésticas, comerciales y combinadas; turnos que arrancan antes del amanecer y se extienden hasta la tarde; 51 rutas de barrido urbano y nueve playas atendidas todos los días. Detrás de esas cifras hay 272 trabajadores que sostienen, con escoba y camión, la cara visible del municipio.

La alcaldesa no solo presentó maquinaria y parque vehicular; pasó revista a un engranaje que suele ser invisible hasta que falla. Y ahí está el punto político de fondo. Gobernar también es evitar el caos cotidiano. Cuando la basura se acumula, la inconformidad crece más rápido que cualquier discurso.

Boca del Río vive del turismo, pero sobre todo vive de sus habitantes. Mantener limpia la ciudad no es un lujo ni un gesto propagandístico, es una obligación básica que impacta directamente en la calidad de vida de los boqueños y en la percepción de quienes visitan el municipio.

En tiempos donde muchos gobiernos locales se pierden en el anuncio grandilocuente, empezar por lo elemental, calles limpias, playas cuidadas, servicios funcionando, es una forma efectiva de ejercer el poder. Porque al final, una ciudad ordenada también es una ciudad que confía.

Y en política municipal, la confianza se construye todos los días… incluso desde las cuatro de la mañana.

CD/VC

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