Jul 30, 2026 / 23:34

Atletas en México: cuando el talento compite solo

Pa\' vivir a gusto

Agustín Torres Delgado

¿A quién no le da orgullo que Isaac Del Toro sea mexicano? Obtener el tercer lugar en la clasificación del Tour de Francia es una hazaña histórica y ha sido considerada la mejor actuación de un mexicano en el ciclismo internacional. Del Toro es de Ensenada, Baja California. A los 15 años dejó su ciudad natal para perseguir su sueño. Han sido múltiples los retos que ha tenido que superar, entre ellos, una fractura de fémur. El diagnóstico médico indicaba que sería difícil que regresara a competir; sin embargo, la constancia, la fuerza y la entrega del ciclista dijeron lo contrario y, en pocas semanas, volvió a subirse a la bicicleta.

Del Toro es un atleta que ha mantenido la constancia en un deporte altamente competitivo, en el que participan países de altísimo nivel, con grupos y confederaciones muchísimo más fuertes que los de México. Por ello podemos decir que, sin demeritar los apoyos que tiene, se trata casi de un triunfo individual.

Su victoria es un gran salto porque México nunca había alcanzado un lugar así en el Tour de Francia y nos obliga a hacer profundas reflexiones sobre el deporte en nuestro país. Su desempeño ha traído una ola de orgullo nacional y entusiasmo. Funcionarios de todos los colores presumen su triunfo; la presidenta de la República lo felicita a él y, de paso, a los atletas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, en los que México se alza, al día de hoy, con el primer lugar en el medallero.

Es así que, de pronto, todos hablan del talento mexicano, del potencial del deporte y de la capacidad de nuestros jóvenes para competir con la élite mundial. Pero también es conveniente preguntarnos: ¿dónde andaban todos esos funcionarios e instituciones cuando ese talento todavía no era noticia?

Durante años, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) ha estado rodeada de polémicas por la suspensión de becas, los conflictos con federaciones, los retrasos en los apoyos y una relación distante con muchas y muchos de nuestros atletas de alto rendimiento. Es larga la lista de deportistas que han denunciado abandono institucional. Representantes de múltiples disciplinas han tenido que recurrir a colectas, patrocinios privados, recursos propios o los de sus familias para participar en competencias internacionales.

Curiosamente, cuando llegan las victorias, el discurso cambia: las instituciones llegan a felicitar, presumen resultados y se apropian de logros que, en muchos casos, han sido construidos a pesar del sistema y no gracias a él. El deporte de alto rendimiento no admite improvisaciones. Detrás de cada medalla hay años de entrenamiento, alimentación especial, atención médica, competencias internacionales y un equipo que acompaña al atleta. Nada de eso se sostiene únicamente con el esfuerzo individual o familiar. El Estado tiene una responsabilidad clara: generar condiciones para fortalecer el talento, no aparecer solo para la foto cuando ya se obtuvieron los resultados.
En Movimiento Ciudadano hacemos lo que nos corresponde desde el ámbito legislativo para fortalecer el deporte. El senador Clemente Castañeda presentó una propuesta que busca que el Congreso de la Unión impulse la discusión sobre el financiamiento del deporte nacional y garantice que los recursos destinados a la Conade sean suficientes para atender las necesidades del deporte de alto rendimiento.

Esta propuesta también busca que la Conade informe sobre el estado en el que se encuentran las becas, los estímulos económicos y los apoyos destinados a las y los deportistas de alto rendimiento que representan a nuestro país en competencias internacionales. Asimismo, plantea que la institución fortalezca los mecanismos de apoyo económico, médico, técnico y psicológico para los deportistas integrantes de selecciones nacionales, con el fin de garantizar condiciones adecuadas para su preparación y participación en competencias internacionales.

La crítica es para construir. México necesita una política deportiva que trascienda los sexenios y las disputas políticas. Nuestras y nuestros atletas necesitan certidumbre, no promesas; necesitan acompañamiento, no reconocimientos de ocasión.

Nuestro talento está ahí; de eso no hay duda. Lo demuestran una y otra vez quienes, ante todas las adversidades, se colocan entre los mejores del mundo. Falta que nuestras autoridades estén a la altura. Ya es tiempo.


Secretario General de Acuerdos
Movimiento Ciudadano

CD/GL

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.

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