Feb 10, 2025 / 15:15

ADN oculto de las ballenas azules apunta a que se cruzan con otras especies

Un estudio publicado en Conservation Genetics reveló que cerca del 3.5% del ADN de las ballenas azules de Atlántico norte (Balaenoptera musculus musculus) provenía de otra especie: la ballena de aleta (Balaenoptera physalus). Este es un dato sorprendente, ya que hasta hace poco se pensaba que los híbridos entre especies eran estériles.

El descubrimiento fue hecho por científicos de Canadá y Noruega. Analizaron el ADN de 31 ballenas azules del Atlántico para crear un genoma “desde cero” que sirvió como base para comparar las secuencias genéticas de cada ejemplar. El estudio pone en evidencia que la hibridación puede ser un mecanismo natural y reproductivamente viable en estos animales.

¿Qué es la introgresión?
El proceso mediante el cual una especie adquiere el material genético de otra se conoce como introgresión. De acuerdo con Robotitus, se pensaba que esto era inusual en la naturaleza, dado que los híbridos como la mula o el ligre (mezcla de león y tigre) son estériles. No obstante, en el caso de las ballenas, sus híbridos parecen tener descendencia fértil. Lo que indica que, a pesar de sus diferencias, ambas especies son muy cercanas en términos genéticos.

El primer caso documentado de un híbrido fértil en cetáceos fue en 1986, en Islandia. En esa ocasión se encontró una ballena híbrida embarazada, lo que confirmó que la mezcla genética puede ser exitosa. No obstante, la introgresión podría tener efectos negativos, como la pérdida de características propias de cada especie. Las ballenas azules muestran más ADN de la ballena de aleta, mientras que al revés esto ocurre menos.

Los científicos temen que el ADN de la ballena azul se pierda entre la población y, por ende, que la especie se vuelva más vulnerable a la extinción. El proceso que da lugar a nuevas especies a partir de un ancestro común es fundamental para mantener la diversidad genéticas. La introgresión hace que las líneas entre dos especies se vuelva borrosa, lo que puede derivar en la extinción de una de ellas.

Implicaciones para la conservación
Con una longitud de hasta 34 metros, la ballena azul es el animal más grande del mundo. Actualmente, esta especie está catalogada en peligro de extinción por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Se divide en cuatro subespecies, entre las que se encuentra la B. musculus musculus, que vive en el Atlántico norte y el Pacífico norte. Esta subespecie en particular es una de las más amenazadas.

De acuerdo con Live Science, el fenómeno parece limitarse a las poblaciones de la especie del Atlántico, lo que lo convierte en un caso único a nivel mundial. Los expertos aún no están seguros de por qué esta hibridación se presenta de forma tan marcada en esta región. No obstante, se piensa que la diferencia en la cantidad de ejemplares entre ambas especies podría influir.

Según Mark Engstrom, genetista ecológico de la Universidad de Toronto, lo anterior es una buena noticia "porque significa que la población está más conectada", que es más diversa genéticamente y más resistente a los cambios. Pese a los temores, esto podría avivar la esperanza de que las ballenas azules de Atlántico norte puedan recuperarse.

Con información de: Xataka

CD/WM

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