Oct 06, 2026 / 09:04

Amazonía en riesgo: no es solo biodiversidad: es cultura y memoria

Brazil.- Un estudio publicado en Nature reportó que el cambio climático reducirá entre el 28 por ciento y el 34 por ciento las plantas que los pueblos indígenas usan para curarse, alimentarse y vivir. Pero hay otra amenaza igual de grave: si las lenguas indígenas en peligro de extinción desaparecen, se perderá el 26 por ciento de todo el conocimiento amazónico. No es solo biodiversidad: es cultura y memoria.

La investigación liderada por Rodrigo Cámara-Leret de la University of Zurich es el primer análisis que cruza cambio climático y pérdida de lenguas indígenas en la Amazonía. Como base, modeló 8 mil 429 especies bajo tres diferentes escenarios climáticos, usando 90 mil 536 reportes de uso de 700 fuentes, entre los años 1504 y 2023.

Los investigadores combinaron 519 años de documentación etnobotánica con modelos climáticos y redes de conocimiento indígena para proyectar qué pasará con cada planta y cada uso. Los autores nos advierten que sus estimaciones son conservadoras: no incluyen deforestación, incendios ni minería. Una acotación importante, porque la pérdida real podría ser mayor.

Los tres escenarios

Antes de mencionar cualquier escenario es necesario explicar qué se midió en cada uno de ellos: la cooperación internacional para reducir las emisiones del calor solar retenido por la Tierra (forzamiento radiativo) y los servicios. Estos últimos incluyen: medicina, alimento para los habitantes y animales, cultura, combustible, construcción, utensilios y herramientas, recursos ambientales (sombra, control de erosión, etcétera).

Escenario Optimista, donde el mundo apuesta por la sostenibilidad: Hay una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, se cumplen metas climáticas ambiciosas para mediados de siglo y el forzamiento radiativo se estabiliza a 2.6 vatios por metro cuadrado para 2100.

A primera vista 2.6 parece poco, pero si multiplicamos el número por los 510 millones de kilómetros cuadrados terrestres, obtendríamos el equivalente de calor correspondiente a 664 millones de bombas de Hiroshima cada año.

Al mismo tiempo se perderían entre 25% y 32% de las plantas usadas por los pueblos indígenas, mientras los servicios disminuirían hasta en un 18%.

Escenario intermedio, sin política climática: El mundo se divide y se establecen bloques regionales rivales para apropiarse del Amazonas, toda gira en torno al comercio y al nacionalismo. Los acuerdos climáticos se abandonan y se priorizan los intereses de cada país, se siguen usando combustibles fósiles por falta de alternativas coordinadas. La guerra por los recursos causa desigualdad socioeconómica entre la población y la educación se vuelve insuficiente.

El forzamiento radiativo llega a 7 vatios por metro cuadrado, equivalente al calor desplegado por aproximadamente mil 800 millones de bombas de Hiroshima al año.

Las plantas de uso común se reducen hasta un 35% y los servicios caen a un 20%.

Escenario catastrófico, el mundo sigue apostando por los combustibles fósiles: No hay políticas climáticas, la economía se basa en energía sucia y el forzamiento radiativo llega a 8.5 vatios por metro cuadrado para 2100, equivalente al calor emitido por 2 mil 170 millones de bombas de Hiroshima al año.

Para el Amazonas involucraría perder hasta el 39% de las plantas de uso, y los servicios bajarían a un 23%.

Datos importantes sobre el Amazonas

De acuerdo con el Panel Científico por la Amazonia, es el mayor bosque tropical y cuenco hidrográfico del mundo. “Abarca unos 7 millones de kilómetros cuadrados y casi el 40% de Sudamérica”, se extiende por Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, las 2 Guyanas, Perú, Surinam y Venezuela.

“Comprende una mezcla de más de 50 ecosistemas acuáticos y terrestres interconectados…alberga más del 10% de la biodiversidad mundial conocida (incluido el 34% de los mamíferos y el 20% de las aves que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo)”.

Además, aloja a unos 47 millones de personas, entre ellas se encuentran 2.2 millones de pobladores pertenecientes a 410 grupos étnicos (80 permanecen en aislamiento voluntario). Esto últimos desempeñan un papel fundamental en la conservación y la gestión del mega ecosistema. La Amazonia alberga más de 300 lenguas indígenas, clasificadas en 50 familias aproximadamente y 20 lenguas aisladas. Entre las más habladas está el kichwa, el tikuna y el matsés.

Una cifra muy alta, si tomamos en cuenta que en México existen 68 lenguas indígenas. Según la Secretaría de Cultura, hay 7 millones de hablantes de lenguas indígenas. El náhuatl y el maya son quienes encabezan la lista de hablantes. En total nuestro territorio cuenta con 11 familias lingüísticas y 364 variantes.

La conexión entre la pérdida de lenguas y pérdida de biodiversidad

Los investigadores pusieron sobre la mesa dos mapas: uno con las plantas que se perderán por el cambio climático, otro con las lenguas originarias en peligro de extinción. Al sobreponerlas, encontraron algo inesperado. En las regiones donde las lenguas están amenazadas, la pérdida de plantas utilizadas es de 39 por ciento, frente a 25 por ciento donde las lenguas resisten.

No por nada Sebastião Salgado, el fotógrafo del Amazonas, escribió en su libro Amazônia “Deseo, con todo mi corazón, con toda mi energía, con toda la pasión que hay en mí, que en 50 años este libro no sea un recuerdo de un mundo perdido. La Amazonia debe pervivir. Y, en su corazón, también aquellos que viven en ella.”

Con información de: La Jornada

CD/AT

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