Jun 30, 2026 / 09:46

¡Giani Infantino para Presidente!

Burladero

Arturo Reyes González

¿Cómo?, ¿quién?, ¿Presidente?, ¿de dónde? ¿de qué? ¿para qué? Pues de nuestro bello, heroico, magnifico (y tormentoso) pero mágico y placido México, al que en las últimas semanas, con tan solo unas acciones y tres plazas futboleras activas vino a traer paz, alegría, entusiasmo, unidad, pero sobre todo, insisto, a pacificar sino en su totalidad si mayormente a la nación, y eso a tan solo una semana que lleva el máximo torneo de futbol del mundo mundial, ¿quién más pudiera hacer algo similar?

A ver, lo reto, dígame usted, proponga; nombres, nombres…

Por cierto ¿tuvo usted la oportunidad de ver la expresión de la presidenta, de la actual, de Claudia Sheinbaum en el tercer partido de la selección tricolor?

Fue de placer, de éxtasis total. En nuestro léxico cotidiano de México mágico, de ¡qué chingón!, ¡a huevo!, de ¡Yes!, de ¡ya chingamos!, esas entreotras linduras que usamos en el día a día.  

Ahora que si quiere que le intentemos aguar la fiesta le mandamos traer a alguien que nos vuelva a decir “…que tiene otros datos” y que si regresara, bueno, volviera porque regresar nada… le diría que bajo su tutela lo haría (la selección) mejor incluso que Dinamarca.

A ver… ¿le creería? ¿Alguien quiere más de esa sopa?

Pero regresando a infantino…

Este amigo, nuevo amigou de México, que digo amigou, hermano, llegó y en unos días ya logró poner en las calles de las principales ciudades del país a miles y miles de mujeres, hombres, niñas y niños (y niñes, y demás miembros de la comunidad LGBBTQ+ para que no nos reclamen que los dejamos fuera de la fiesta nacional) para vivir y gozar la fiesta del futbol y el triunfo, los triunfos de nuestra selección, en un ambiente de fiesta total, de placer, de gozo, donde nadie, nadie está esperando un sandwich, un tortivale, un frutsi o una manzana por mínimo… noooo, nel, nada… y nada de acarreados, ¡por gusto propio!, poniendo hasta para la caguama y la comida y algo más… lo que se requiera pues, lo que sea cuando se trata de unidad nacional.

Insisto, ¿cuándo había visto usted este milagro mexicano?

¿Quién, dígame usted, quién puede o ha podido lograr eso en este bello pero diverso y complicado país?

Ni verdes, ni morados, ni guindas, ni azules, nadie, ni el doctor Simi… ¡nadie! Quizá solo… un personaje llamado Giani, Giovanni Vincenzo Infantino.

Gracias a él hoy en buena parte de la República y ni se diga la propia CDMX se respira otro ambiente, de repente -por lo menos para muchos de nosotros sí- México es otro (aunque sea solo por unos días) gracias a la falsa ilusión -aunque con mucho recato, por si las moscas-, de que estamos más que vivos y casi casi viéndonos en la final de la Copa del Mundo, porque sí, sí creemos que por lo menos estaremos en las etapas finales a las que usualmente nunca llegamos.

Le digo, sí, volamos, pero también somos recatados, no vamos a decir que seremos campeones del mundo, pero definitivamente sí nos vemos y nos sentimos más fuertes que nunca… al menos en lo futbolístico.

Por qué no pensar en llevarlo, el milagro mexicano del 2026 que estamos viviendo, de lo deportivo a lo laboral, a lo cultural, a un renacer chingón entre mexas que deje atrás los pinches vicios, errores y ambiciones desmedidas del pasado…

¿Podemos? claro que podemos, si queremos podemos, todos juntos chinga, como debe de ser porque los otros solo nos dividen porque así les conviene. 

Rescatarlo, escalarlo, exponenciarlo; claro que es posible

Pero ya aprovechando, ¿Cómo llevarlo a lo laboral, a lo cultural, al ámbito productivo de este país, al futuro?

Sí, tenemos un país muy chingón, aprovechemos el momento y no nos bajemos de la ola. Hay unidad, hay entendimiento, concordancia, buen ambiente, fraternidad, no dejemos pasar el momento sin sacarle provecho para bien de todos.

Le soy sincero, yo no esperaba ver el ambiente que estamos presenciando, al menos en la CDMX, nuestra capital nacional, que se ve y aprecia todos los días que esta de no manches, de eggs, que claramente muestra la necesidad, la enorme necesidad que tenemos muchos mexicanos, mexicanas y mexicanes de dejar un buen rato todo lo político y a prácticamente todos nuestros inches políticos y varias políticas que ya se suman también a nefastas dinámicas ancestrales.

No hay alguien, ¿no se le ocurre a usted? en nuestro país que pueda retomar lo que se ha logrado, en cuanto al ambiente de unidad, a la coincidencia netamente ciudadana, al deseo de vivir bien, en calma, en unidad, en la fiesta de la vida.

¿Quién, quién?

Giovanni Vincenzo Infantino ¡Claro que lo es!

Quién puede ser ese autor, el personaje que tome entre sus manos el milagro mexicano que estamos viviendo y lo lleve al infinito y más allá… ¿la presidenta Sheinbaum? ¿Algún peje personaje del pasado? ¿Algún párroco santo de las más de 500 iglesias que hay registradas formalmente en el país?

¡¡¡Naaaaaa!!!

Giani…, Giani infantino (por favor léalo, así como si estuviera repitiendo mentalmente, Bond…, James Bond, igualito, ¿a poco no?)

Ahora, vuele, expláyese, imagínese ese personaje que ya trajo paz y alegría probada a México preparándose para la elección presidencial del 2030 (¿Que por qué no antes? Porque ya es medio apresurado, la revocación de mandato es para el 2028) así que pues ya, aguantamos, no queda de otra.

¿Que quién es Giani? ¿Que qué jalado el autor de Burladero? Mire usted…

Resulta que Giovanni Vincenzo Infantino es hijo de italianos y tiene las nacionalidades suiza e italiana. Estudió Derecho en la Universidad de Friburgo (Suiza) y habla, ojo con eso: italiano, francés, alemán, inglés, español y árabe obvio que todos de forma fluida. Está casado con una libanesa de nombre Leena Al Ashqar y tiene cuatro hijas.

Nació en marzo de 1970, por lo tanto tiene nada más y nada menos que 56 años cumplidos y es presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA) desde octubre del 2015 tras una larga y brillantes carrera como directivo en la UEFA; Infantino fue elegido en un congreso extraordinario celebrado en Zúrich, y tras una disputada primera votación, consiguió una amplia mayoría en la segunda vuelta al recibir 115 votos de los 207 posibles.  

¿Contundente, qué no?

Paréntesis

(Sabía usted que la familia de su actual presidenta, nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene raíces judías de Europa del Este que se estableció en México a principios del siglo XX. Sus abuelos paternos eran judíos asquenazíes originarios de Lituania y emigraron a México en la década de 1920. Su padre, Carlos Sheinbaum Yoselevitz ya nació en Guadalajara; Sus abuelos maternos eran judíos sefardíes provenientes de Bulgaria. Emigraron a México en la década de 1940 huyendo de la persecución durante la Segunda Guerra Mundial).

¿Y eso qué?

Pues que tras leer eso, ¿alguien cree, tiene duda, que nuestro casi próximo candidato presidencial tendría problemas para ser el legítimo aspirante si le cuestionan sus relaciones familiares?

Yo creo que no. Un buen amigo que hoy es Juez me dijo en alguna ocasión: “Mira, un día un amigo extranjero me dijo que México es de los mejores países del mundo porque en México todo es posible, todo, todo todo se puede”.

La anécdota de nuestro Veracruz

Y mire, en Veracruz cuenta la historia ya tuvimos un caso que sirve de antecedente. En mi barrio natal, en mi Xalapa, en la colonia dos de abril, donde por años generaciones fuimos vecinos de los gobernadores de Veracruz (a mí, que recuerde, me tocó Patricio Chirinos, Dante Delgado, Miguel Alemán y un poco de, o en menor medida Fidel Herrera y Javier Duarte; menor porque Fidel se la pasaba en Veracruz-Boca y Duarte ya en la segunda parte de su mandato casi no salía porque -narran sus propios colaboradores- incluso tomaba pastillas para descansar o dormir y por lo tanto trabajaba desde casa y no se le veía tanto salir de Casa Veracruz para ir a Palacio, eso fue solo al inicio de su sexenio) los vecinos tenemos distintas historias y anécdotas con ellos.  

Pero bueno, dicen que don Paty (como le llamábamos la flota de chavitos en el barrio de la dos de abril, cuando fue nuestro vecino -saludos a doña Sonia Sánchez-) el hoy exgobernador Patricio Chirinos Calero, alias don Paty para la flota, venía del colindante estado de San Luis Potosí, sí, así es, ¡arriba el norte! esto es, ¡no era veracruzano!

Ajá, ¿y?

E hizo un buen papel, decoroso, “limpio”, hasta dejó recursos para el siguiente sexenio que inició actividades, debió ser el último que hizo eso, porque de ahí en adelante todossss echaron mano de prestamos para sacar los compromisos de arranque.

En el ámbito nacional ya tenemos una…

Pues si la presidente que afirmó que patria se escribe con A de mujer dicen nunca aclaró bien su origen, dicen, tons, qué más da… uno más…

Maximiliano, Sheinbaum, pues ya uno más, ¡pues ya Giani también! A hue… habla español, inglés y otros idiomas, visión internacional, mundo, relaciones…

E insisto, en el siglo pasado, en nuestro bello y hermoso estado de Veracruz tuvimos un gobernador también importado, así que de que se puede se puede.

Los orígenes, ¿los qué? desde cuando eso importa

Tonssss si Giani dicen que no lo es, lo hacemos… ¡A hue! ya lo dijo con su famosa y emblemática frase doña Chabela Vargas: “Los mexicanos nacemos donde se nos da la rechingada gana” y pues Giani también cumple con ese requisito. Punto.

Imagine esa frase de guerra y de campaña: Giani, hermano, ya eres mexicano, Giani, hermano, ya eres mexicano… ¡¡¡así… carajos!!!

Con otra más… ¿Necesitaríamos un secretario de relaciones exteriores?

Lo dudo. Giani habla italiano, francés, alemán, inglés, español y árabe, esto es, sabe latín, latón y lamina acanalada, en una de esas hasta compactamos a la administración federal…

Imagínese a la guardia nacional en pleno intercambio de estrategias con la prestigiada guardia suiza pontificia, a los banqueros suizos con los empresarios mexicanos. ¡¡¡Ya nos vi!!! Inche policía de elite, ya la hicimos; los empresarios exitosos, la lana fluyendo…

La puntualidad de repente implementada en toda la nación, ya ve que tienen fama de puntuales… “como reloj suizo”, que es su ícono global.

¡¡¡La calidad de vida!!! Sabía usted que Suiza destaca sistemáticamente en las clasificaciones internacionales como el mejor país del mundo para vivir, gracias a sus bajos índices de criminalidad, altos ingresos y excelente sistema educativo…

Y nos falta la industria farmacéutica, los ferrocarriles, el comercio internacional y la innovación tecnológica, que mire que solo se trata de un “análisis” a vuelo de pájaro dicen los viejos… quizá haya hasta más… pero por ahora, aquí paramos…

Usted, usted, ¿qué opina? Suena muy jalado. ¿No se trata de soñar, pero para bien? Dicen ahora miles y miles: Y sí sí…

argoreyes2014@gmail.com

CD/YC

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.

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