Abr 28, 2026 / 09:26

Embajador de México en Cuba señala la necesidad de acercar a jóvenes el legado de Gilberto Bosques

México.- El diplomático Gilberto Bosques Saldívar desarrolló una distinguida labor de embajador de México en Cuba durante 11 años, cuando en medio de hitos defendió la vida de muchas personas amenazadas por el régimen dictatorial de Fulgencio Batista y, luego, la soberanía de ese país. Tal es el eje del documental Cuadernos de La Habana: Gilberto Bosques en Cuba, dirigido por Miguel Díaz Reynoso, que fue presentado el domingo pasado en el Centro Cultural Universitario (CCU).

La cinta, realizada por la embajada de México en Cuba, con la colaboración de Tv UNAM, recupera la trascendencia de Bosques (Chiautla de Tapia, Puebla, 1892-CDMX, 1995) por su representación entre 1953 y 1964, cuando dio muestras de profesionalismo, camaradería, lealtad y apoyo a esa nación asediada por Estados Unidos. Al final de la proyección, el público aplaudió al personaje y al material producido.

Entre muchas facetas y virtudes, se describió en el filme al personaje como un patriota que defendió el puerto de Veracruz ante la invasión estadunidense, un hombre identificado con los principios de la Revolución Mexicana, en la que participó, un impulsor de la educación, del asilo, la protección de la vida y defensor de la soberanía, así como un gran y valiente negociador, un ser humano generoso y creyente de que la cultura es parte fundamental del trabajo diplomático.

Miguel Díaz Reynoso, también embajador de nuestro país en la isla, hizo patente su “agradecimiento a La Jornada, porque (su directora) Carmen Lira me convenció de que había que contar la historia de Bosques. Empecé a hacer cada fin de semana una nota y siempre aparecía él”.

Remarcó la “importancia de que aparezca la historia del gran personaje y embajador Gilberto Bosques justo en estos tiempos de la Cuba de hoy y de su relación con México”.

Díaz Reynoso refirió que la situación internacional de la nación caribeña “se está dando al cierre de un círculo que hoy vivimos otra vez: cerco energético, bloqueos en los que no entró petróleo salvo el ruso en tres meses; por eso tenemos apagones de 15 horas. Es un drama recontado: el acoso de la invasión. Está en el aire cuándo entran los estadunidenses.

“También hoy está la Presidencia esperando hablar con su embajador para ver qué está pasando y qué hacemos en Cuba. Me parece que estamos viviendo una nueva revisión de la mejor política exterior de México defendiendo a Cuba.”

El colaborador de esta casa editorial se pronunció por “recuperar estas historias del gran personaje Bosques y que nos permite, que creo que sí se logró, revalorar el servicio público, el servicio exterior”.

Añadió que “si no hacemos algo por dar a conocer estos años tan desconocidos, pues va a seguir sólo prevaleciendo el Gilberto Bosques de Marsella, los miles de refugiados, y ahí murió. No, no murió. Revivió 11 importantes años, con Batista y con la revolución cubana”.

Miguel Díaz comentó el enorme pendiente que hay por difundirlo entre los jóvenes universitarios, pues “la intención es que les llegue, se animen y vean valores; que vean personajes a los que puedan imitar y los iluminen”.

Un punto de partida fue el documento en el que se notificó a Gilberto Bosques el posible nombramiento como embajador en La Habana, fechado el 26 de julio de 1953. La coincidencia de “que empieza una nueva historia para Cuba y una nueva historia para Gilberto Bosques”, apunta Díaz Reynoso a cuadro.

En las imágenes, el actual diplomático expresó que la pregunta toral es qué diferenció a Gilberto Bosques de otras personas que han ejercido la representación en Cuba. Una persona que había estado adscrito a Marsella durante la Segunda Guerra Mundial y fue artífice de miles de asilos para perseguidos en Europa. Según el historiador José María Murià, 140 mil personas le deben la vida por su labor. También fue adscrito en Portugal, otro país con un régimen dictatorial

Refugio y ayuda a los perseguidos

El documental explora ejemplos de la labor que desarrolló en la nación caribeña. Cuando ocurren los juicios contra los revolucionarios acusados por el asalto al cuartel Moncada. Bosques Saldívar investiga el hecho y el proceso de sus participantes. Tras su liberación, conversa con Fidel Castro y allana el asilo en México de parte de los líderes de esa insurrección, quienes lo ven como una persona contraria a la opositora al golpe de Estado y la dictadura de Batista.

Tras la vuelta de los revolucionarios en el Granma y el desarrollo de la guerra de guerrillas en la montaña cubana, Bosques seguía dando refugio y ayuda a los cubanos perseguidos. Ante el asalto a la embajada de Haití en la isla, toma medidas e impulsa la protección de la representación mexicana y de los refugiados que alberga.

Se cuenta en Cuadernos de La Habana que el diplomático llega a poner en juego su vida para proteger personas que dejarían el país asilados por la representación haitiana. Se consigna que recibió amenazas de un jefe policiaco local para obligarlo a entregar a personas que asiló. Cuando represores cubanos secuestran en México al refugiado Candido de la Torre, amaga con el rompimiento de relaciones.

Tras la victoria de los revolucionarios, Gilberto Bosques continúa su defensa de la soberanía y el apoyo al nuevo régimen, en temas como la cuota azucarera, el rechazo a que México se incline por la exclusión de Cuba de la Organización de Estados Americanos y una larga lista de negociaciones de respaldo. Un capítulo es el intento de invasión estadunidense en playa Girón, en 1961. Se refiere que en Cuba cualquier persona sabe que “México no nos traicionó”.

Cuando concluyó la gestión diplomática de Bosques, los altos mandos de Cuba se reunieron para despedirlo y agradecer, en un ambiente de amistad, la cercanía y el apoyo. Por ejemplo, ahí estuvieron Raúl y Fidel Castro, y Ernesto Guevara.

Miguel Díaz recordó que Bosques fue muy modesto y no escribió memorias, por lo que se investigó en “artículos, archivos; vieron todo el material, así que deben imaginar lo que costó buscar en bibliotecas, acervos en México y en Cuba” durante más de dos años de trabajo.

La proyección del documental Cuadernos de La Habana: Gilberto Bosques en Cuba en la sala Julio Bracho del recinto universitario contó también con la participación de Iván Trujillo, director de Tv UNAM, y Héctor Ramírez Williams, productor de la cinta.

Con información de: La Jornada

CD/AT

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