Abr 20, 2026 / 16:29

Tirar el tiempo por la ventana

Tierra de Babel

Jorge Arturo Rodríguez

Mientras unos se rasgan las vestiduras, otros se ajustan las botargas políticas del color que dé más por menos, y otros tantos chingan porque atrás vienen chingando; digo, mientras algunos pierden -¿dedican?- tiempo para hinchar la alcancía de poder y dinero, muchos, muchos mexicanos sobrellevan el sufrimiento de conseguir la papa de cada día que cada día cuesta mucho, mucho más. O lo que es lo mismo, cada quien se rasque como pueda, el chiste es sobrevivir en un mundo donde -ahora con más ahínco- reina la humanidad deshumanizada que aprieta el acelerador de la frivolidad, el pasatiempo ramplón y la pérdida de tiempo.

Antes se decía que algún día la Revolución Mexicana nos haría justicia, y sí, pero sólo a algunos cuantos políticos y empresarios trampeadores. Ahora se dice que la 4T nos hará justicia, incluso seremos libres gracias a la soberanía social, económica, energética y etc.

Tiempo ha que vengo escuchando lo mismo; parece que México sólo ha cambiado de actores o seudo actores -aunque aún están por ahí los actores añejos-, porque la realidad mexicana sigue siendo la misma: los ricos, más ricos; los jodidos, más jodidos. Claro, con otro escenario: ¡bienestar!

Abro un paréntesis: (¡Qué manera de perder el tiempo! En lugar de que nos pongamos las pilas para que tengamos un país chingón -tenemos todo para serlo-, perdemos el tiempo en pelearnos y ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Incluso, nos gana a muchos la flojera, hacernos “pénjamos” hasta en lo que nos dedicamos en nuestros horarios laborales. Escucho que dicen: “Que me paguen por dormir… ese es mi trabajo soñado.” Pos lo he visto, y hasta alardean de eso y se encabronan porque no ganan bien. Ya saben: los compañeros de trabajo son como las luces de Navidad. Cuelgan juntas, la mitad no funcionan y la otra mitad no son tan brillantes. ¿Cuándo habrá un ajuste laboral real en los tres poderes de gobierno?) Cierro paréntesis.

En fin, pero tenemos el México que queremos o nos merecemos o nos llevan al baile, porque así lo decidimos. Confucio dice que la ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.

Ciertos días, ciertas noches, me pongo melancólico, nostálgico… Pero eso no importa. Hay que ser positivo, optimista, me digo. En un mundo de miedo, padeciendo “estrés informativo”. ¿Quién no? La periodista Jessica Zamora, en su artículo “¿Ansiedad por leer noticias? Qué es y cómo evitar el estrés informativo” (en otra entrega lo comentaremos ampliamente), señala: “Abrir el celular por la mañana y encontrarse con titulares sobre guerras, crisis económicas o conflictos políticos se ha vuelto parte de la rutina. La información está disponible en todo momento, pero esa inmediatez también tiene un efecto que pocas veces se analiza: el impacto emocional de estar expuestos de forma constante a noticias negativas.” (excelsior.com.mx, 15/04/2026).

Entonces me pongo fatalista, apocalíptico –“Apocalipsis” es “Revelación”; no se espanten-, incrédulo de la humanidad de la que soy parte, desde luego. Porque a como estamos y somos, depredadores, nada nos satisface. Muerte por agua; muerte por fuego, muerte por fracking; muerte por fuga de petróleo o cualquier otra sustancia; muerte por hambre; muerte por sed, muerte por violencia; muerte por injusticia; muerte por guerra; muerte por indiferencia, etc., etc., etc. Muerte por inhumanos.

¿Qué ofrecemos y dejamos a generaciones venideras? ¿Estamos al borde del final, de la extinción? Quizás falte algunos años. ¿Cuánto tiempo? El astrónomo suizo Michel Mayor, Premio Nobel de Física 2019, sostiene: “La gente piensa que la humanidad es eterna, pero somos animales y nos extinguiremos.”

Lo expresó así: “Hace muchos años me invitaron a dar una charla sobre exoplanetas en la parroquia de un pueblo pequeño. El sacerdote no se quedó contento porque esperaba algo más espiritual, que se acercase más a la existencia de la humanidad a largo plazo. Entonces yo contesté que puede que duremos un millón de años más, como mucho. Lo sabemos por la paleontología. Todas las especies aparecen y desaparecen, tienen el tiempo determinado. En la mente de la gente, sin embargo, los humanos aparecemos y ya nunca dejamos de existir. Somos eternos. Pero la verdad es que somos animales y vamos a extinguirnos. Hay que tener en cuenta la probabilidad de impactos como el que acabó con los dinosaurios hace 67 millones de años. Además, en unos 2.000 millones de años ya no estaremos en la zona habitable del sistema solar. Y eso sin tener en cuenta a los humanos locos y peligrosos. Sabemos que nuestro tiempo como humanidad es limitado.” (elpais.com, 13/04/2026).

Napoleón Bonaparte apuntó: “Hay ladrones a los que no se castiga, pero que roban lo más preciado: el tiempo.”

Por cierto, ciertos días y ciertas noches tiro mi reloj por la ventana, para ver cómo vuela el tiempo.

Los días y los temas

El papa León XIV expresó hace unos días: “Los señores de la guerra fingen no saber que basta un instante para destruir, pero que a menudo no basta una vida para reconstruir. Disimulan no ver que se necesitan miles de millones de dólares para matar y devastar, y que no se encuentran los recursos necesarios para sanar, educar y levantar”. ¡Uf!

            Agregó: “El mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios”. Ojalá. ¿Nos cruzamos de brazos? ¿Esperamos a que el destino nos alcance?”

De cinismo y anexas

Van algunas cuantas preguntas, para no estresarnos y no matemos el preciado tiempo.

¿Qué hace un reloj en el espacio? –Va dando vueltas.

¿Por qué solicitó trabajo el calendario? –Porque quería hacer horas extras.

¿Por qué los relojes nunca se estresan? –Porque siempre saben cómo tomar las cosas con calma.

¿Cómo saluda un reloj a sus amigos? –“¡Cuánto tiempo sin vernos!”

Hasta la próxima.

CD/VC

* Las opiniones y puntos de vista expresadas son responsabilidad exclusiva del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de Cambio Digital.

Otras Columnas:

Abr 14, 2026 / 18:44

¿Cuál problema?

Abr 07, 2026 / 19:06

Sin enfermar de gravedad

Mar 23, 2026 / 20:24

Por el bien del partido

Mar 13, 2026 / 20:51

Plan con maña

Mar 02, 2026 / 18:55

Hipocresía: virtud democrática

Feb 23, 2026 / 20:16

Sin problemas ni preocupaciones

Feb 18, 2026 / 18:50

No caer en la incertidumbre

Feb 09, 2026 / 18:58

El auge de la opacidad

Ene 23, 2026 / 21:13

Pobreza y riqueza extremas

Ene 19, 2026 / 22:04

El México de migajas

Ene 07, 2026 / 23:31

No es el fin del mundo

Dic 09, 2025 / 20:46

¿Cuál es el lado correcto de la historia?

Dic 01, 2025 / 18:53

Una mirada positiva y lúcida

Nov 21, 2025 / 22:04

Pedir peras al olmo

Nov 10, 2025 / 18:49

Discursos vacíos

Oct 30, 2025 / 17:43

Oiga, ¿quién es el muerto?

Oct 24, 2025 / 17:38

Entre la espada y la pared

Oct 16, 2025 / 19:39

La culpa es de las estrellas

Oct 09, 2025 / 19:09

Una oportunidad a la paz

Oct 07, 2025 / 19:58

Entre caramelos y cocaína

Sep 22, 2025 / 19:30

Ser robot, un gran problema

Sep 03, 2025 / 19:03

Una cultura humana

Ago 21, 2025 / 20:22

Que siga la fiesta

Ago 06, 2025 / 20:07

¿De qué hablamos cuando hablamos de pueblo y democracia?

Jul 28, 2025 / 14:13

Urgente: Rehacer el mundo

Jul 02, 2025 / 21:27

Manipulación perversa

Jun 20, 2025 / 19:32

Un mundo amable y justo

Jun 10, 2025 / 16:45

Un crimen matemático

May 20, 2025 / 16:28

El bailongo de la impunidad

May 13, 2025 / 15:22

Nada en la oscuridad

Abr 29, 2025 / 16:42

Bostezar frente al espejo

Abr 25, 2025 / 22:33

Antes de finalizar el día

Abr 11, 2025 / 20:48

Érase una vez un mosquito

Abr 07, 2025 / 17:18

Mientras el peregrino mundo sigue girando

Mar 18, 2025 / 14:27

¿Qué dicen los puntos suspensivos?

Mar 10, 2025 / 14:45

México necesita unirse

Feb 13, 2025 / 19:19

El amor no es como lo pintan

Feb 10, 2025 / 13:44

Una era de migración…

Ene 21, 2025 / 18:33

Un lugar maravilloso: de dichos y datos

Ene 15, 2025 / 14:29

Todo cambia, todo se transforma

Dic 04, 2024 / 14:51

Discapacidad, con voz y voto: Omar Edmundo Blanco, diputado local

Nov 11, 2024 / 14:18

El hoy que construimos

Oct 17, 2024 / 22:37

No dejemos de remar

Sep 23, 2024 / 14:20

Tiempo de traiciones

Sep 04, 2024 / 14:31

¿Reímos o lloramos?

Ago 26, 2024 / 13:27

El sueño de México

Ago 19, 2024 / 20:00

¡PresidentA, PresidentA, PresidentA!

Ago 12, 2024 / 20:44

¿En quien va usted a creer?

Jul 08, 2024 / 18:21

Fin: Empezar a esperar

Jun 19, 2024 / 20:34

Hay muchas maneras de vivir

Jun 05, 2024 / 20:36

¿Por qué estoy aquí?

May 21, 2024 / 17:16

Voto por Sócrates

May 07, 2024 / 23:12

¿Votar o no votar?

Abr 22, 2024 / 21:45

Unidos jamás seremos vencidos

Abr 09, 2024 / 19:06

México es Méxicos

Abr 02, 2024 / 19:58

Un ferrocarril de espárragos

Mar 26, 2024 / 14:33

Una vida tranquila

Mar 12, 2024 / 22:50

Humor y amor, no la guerra

Mar 07, 2024 / 17:11

Mujeres libres

Feb 28, 2024 / 19:45

¿Cómo secar la violencia?

Feb 21, 2024 / 17:14

Paz o sumisión…

Feb 14, 2024 / 20:05

Amor, amistad y caos

Feb 06, 2024 / 23:34

Las piedras rodando…

Ene 22, 2024 / 16:47

No te calientes granizo

Ene 10, 2024 / 22:58

Feliz 2024

Dic 04, 2023 / 18:19

El Sentido Final

Nov 07, 2023 / 18:15

Un ladrón en la noche

Oct 16, 2023 / 20:22

El reloj en las horas felices

Oct 09, 2023 / 19:43

Ebrio de México

Oct 04, 2023 / 09:58

Pensar sin pensar

Sep 19, 2023 / 18:10

¿Qué hizo Dios el octavo día?

Sep 04, 2023 / 20:21

¿Verdad o mentira?

Ago 28, 2023 / 17:00

El árbol habla

Ago 24, 2023 / 21:20

Caminito de la escuela y más allá…

Ago 21, 2023 / 17:08

En la encrucijada

Ago 07, 2023 / 17:12

Indiferencia e ignorancia

Ago 01, 2023 / 20:16

¡Qué barbieriedad, Oppenheimer!

Jul 12, 2023 / 23:54

Abramos los ojos

Jun 20, 2023 / 18:25

Ranas hervidas

Jun 12, 2023 / 17:57

Para tener dulces sueños

May 31, 2023 / 20:47

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

May 19, 2023 / 17:44

Una antena para sintonizarnos

May 08, 2023 / 18:06

Por mi madre, bohemios

Abr 27, 2023 / 00:37

La niñez sin fantasía

Abr 20, 2023 / 17:30

Hablar, hablar y hablar

Abr 13, 2023 / 18:43

Si no leo, me aburro

Abr 10, 2023 / 18:54

Lágrimas de sirena

Mar 28, 2023 / 18:25

La armonía del universo

Mar 22, 2023 / 19:10

El reloj climático

Mar 14, 2023 / 18:51

Frasquitos de felicidad

Mar 08, 2023 / 18:12

Si yo fuera mujer

Mar 01, 2023 / 21:00

¡Qué pronto se hace tarde!

Feb 16, 2023 / 09:36

La forma endiablada del endiosamiento

Feb 01, 2023 / 19:15

Mañana: El amor

Ene 20, 2023 / 20:16

La construcción de la jaula

Ene 10, 2023 / 19:54

La realidad real

Nov 07, 2022 / 19:22

La verdad verdadera

Oct 18, 2022 / 20:19

Ceguera peligrosa

Oct 03, 2022 / 18:27

El tiempo que te quede libre

Sep 05, 2022 / 22:41

México vs México

Ago 29, 2022 / 20:00

En la plenitud de la senectud

Ago 23, 2022 / 21:54

¿De qué hablamos cuando hablamos…?

Ago 17, 2022 / 17:53

Ver para creer

Jun 15, 2022 / 20:57

Cuentas claras, gobiernos…

Jun 07, 2022 / 17:47

La humanidad en ruinas

May 31, 2022 / 22:20

La vida es un carnaval

May 23, 2022 / 21:22

México es México

May 04, 2022 / 00:04

La cultura lo es todo: Karla Montano

Abr 27, 2022 / 22:44

Cerebros ciegos, otra vez…

Abr 20, 2022 / 23:27

¡En la Madre Tierra!

Abr 06, 2022 / 20:20

Todo es ahorita

Mar 29, 2022 / 22:58

El diablo viene por todos

Mar 16, 2022 / 19:29

Al final, ¿cómo es el asunto?

Mar 09, 2022 / 21:12

Seguir con lo que sigue

Mar 02, 2022 / 19:58

¿Para qué chingaos nos sirve la memoria?

Feb 22, 2022 / 20:33

Nada del otro mundo

Feb 15, 2022 / 18:35

Segura inseguridad

Feb 08, 2022 / 20:08

Transparentar el amor

Feb 01, 2022 / 21:05

Muerte por indiferencia

Ene 26, 2022 / 20:40

El monstruo más grande

Ene 11, 2022 / 21:15

¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?

Dic 16, 2021 / 20:43

Asalto a la Soledad

Dic 06, 2021 / 17:34

La humanidad en el naufragio

Sep 21, 2021 / 19:36

La memoria contra el olvido

Ago 10, 2021 / 18:58

Alma mater, enfermita