Feb 20, 2026 / 11:44

Muestra de Capa en París atrae la mirada a los vigentes riesgos de reportar la guerra

México.- El húngaro Robert Capa definió la figura del fotógrafo de guerra y hasta su muerte se preocupó por plasmar en imágenes que se volvieron legendarias las consecuencias de los conflictos en la población civil. Esas premisas coexisten en la exposición sobre el fotoperiodista que abrió el pasado miércoles en París.

La muestra Robert Capa: Fotógrafo de guerra permanecerá hasta el 20 de diciembre en el Museo de la Liberación de París-Museo del General Leclerc-Museo Jean Moulin. Es una colaboración extraordinaria con la agencia Magnum Photos, difundió el recinto.

Para Capa, la fotografía de guerra se caracteriza por la atención al objetivo de su cámara y a la permanente búsqueda de la primicia. Esa mirada determinó la historia del fotoperiodismo.

La revisión en París se inicia con el joven migrante húngaro hasta su conversión en ícono de la fotografía moderna. Esta relectura contextualizada de su obra incluye más de 60 reproducciones de prensa de época, así como revistas, libros, documentos y objetos personales. En conjunto son 160 piezas.

Mediante un comunicado, el museo refiere que “el estilo Capa” es esa “forma directa e inmersiva de fotografiar la guerra que ha influido profundamente en la profesión, siempre expuesta a los peligros del terreno. En 2024, según Reporteros sin Fronteras, 54 periodistas perdieron la vida en el ejercicio de su misión, la mayoría de ellos en zonas de conflicto”.

La exposición llama la atención a los vigentes “riesgos que se corren al informar sobre la guerra”.

Datos de la Oficina de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas hablan de unos 250 periodistas asesinados en Gaza de octubre de 2023 a octubre de 2025.

Con Capa se instaló en el imaginario un modelo de la disciplina, “estadunidense, desenfadado y seductor, bebedor y jugador, dispuesto a arriesgar la vida para tomar la fotografía icónica”.

Más allá de esta faceta mítica y que el personaje escogió para sí, existía la parte oculta de su historia, la del húngaro exiliado en París entre las dos guerras mundiales, que se reinventó como el notable fotógrafo Robert Capa, quien perfeccionó su oficio y se preocupó por producir imágenes que pudieran difundirse en la prensa.

La exposición comienza en la juventud y el exilio del joven fotógrafo, de Budapest a Berlín y más adelante a París, y luego la publicación de su primera fotografía en la prensa alemana, en 1932.

En Francia, él y su compañera, GerdaTaro, asumieron personalidades “estadunidenses”, lo que les permitió vender con mayor facilidad a las revistas.

El siguiente punto de la muestra es la guerra civil española, a la que se sumó la pareja en 1936 y donde Capa capturó la imagen del republicano español acribillado por las balas que se convirtió en emblema de esa contienda.

Se revisa la época en que Capa abrió un taller en París, marcada por la muerte de Gerda Taro en España. La Segunda Guerra Mundial ocupa un lugar central en la trayectoria de Capa, quien acompañó el desembarco de Normandía el 6 de junio de 1944 y la liberación de París.

En la capital parisina, el fotógrafo capturó la irrupción, los combates y el júbilo de los parisinos, además de los últimos disparos en la ciudad.

Al finalizar el conflicto mundial, Capa creó la agencia Magnum y siguió reportando desde la guerra, hasta su muerte, en misión, en 1954.

Con información de: La Jornada

CD/AT

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