Ago 23, 2022 / 07:13

Testimonios de Alcohólicos Anónimos: Desprecian a los borrachos

* Pero a un enfermo de cáncer o diabetes hasta lo compadecen

52 de 90

El alcoholismo es una enfermedad incurable. Es como al individuo que le cortan las piernas no le vuelven a crecer.

Los enfermos de alcoholismo con una copa se desata una compulsión por seguir bebiendo.                    

La sociedad desprecia a los borrachos y no así a un enfermo de cáncer, por ejemplo, o de diabetes. Hasta se compadecen. La sociedad no reconoce el alcoholismo como enfermedad.

En el tercer capítulo del Libro Azul que habla sobre el alcoholismo la mayoría de nosotros rechazaba admitir que éramos verdaderos alcohólicos. En efecto, no es agradable para nadie pensar que mentalmente y físicamente se es diferente a los demás. No es entonces de extrañar que nuestras vidas de bebedores hayan estado marcadas por innumerables e inútiles tentativas para demostrar que podíamos beber como todo el mundo. Ésta es la gran obsesión de todo bebedor anormal: La idea de que algún día y él no sabe cómo llegará a beber razonablemente y a encontrar placer al hacerlo. Es asombroso constatar hasta qué punto puede persistir esta ilusión. Son muchos los que se aferraron a ella hasta las puertas de la locura o de la muerte.

Aprendimos a aceptar hasta lo más profundo de nuestro ser que éramos alcohólicos. Éste era el primer paso a tomar si queríamos liberarnos. La ilusión de que somos como los demás o que algún día lo llegaremos a ser debe disiparse de inmediato.

Nosotros, hombres y mujeres alcohólicos, hemos perdido la facultad de controlarnos ante el alcohol. Sabemos que un alcohólico verdadero jamás encuentra este control.

Claro que sí, todos nosotros tuvimos en un momento determinado la impresión de que nos reponíamos. Pero estos respiros generalmente cortos eran seguidos por una impotencia todavía más grande que traía un abatimiento lastimoso e incomprensible. Estamos convencidos de que los alcohólicos de nuestra categoría somos presa de una enfermedad progresiva. A la larga, nuestro estado se agrava sin cesar, jamás se mejora.

El alcohólico es como el inválido que no tiene ya piernas: Jamás las va a recuperar. No parece existir ningún tratamiento capaz de transformar en seres normales a los alcohólicos como nosotros. Hemos probado todos los remedios posibles, y a veces algunos nos han dado un momento de respiro. Más siempre les seguía la aparición de un estado aún más grave que los anteriores. Los médicos que conocen el alcoholismo están de acuerdo en que es imposible para un alcohólico convertirse en un bebedor normal. Quizás algún día la ciencia aporte tal remedio, pero hasta ahora esto no es posible.

Frase: La felicidad es como la libertad, hay que tenerla a diario.

Mañana hablaremos del tercer paso, que es mi fortaleza.

PD. En Veracruz hay una oficina intergrupal que se llama “Paso 12”. Si alguien requiere de alguna información para dejar de beber el teléfono es 229 932 58 80 y un email: oficinaintergrupalveracruz@hotmail.com

CD/YC

Únete a nuestro canal de Whatsapp y entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Notas del día: