Jul 27, 2022 / 06:00

📜 Efemérides del Periodismo Mexicano: Pantaleón Tovar Morquecho

Pantaleón Tovar Morquecho, periodista, historiador, novelista y poeta, nació en la Ciudad de México el 27 de julio de 1828 y murió en la misma capital del país el 22 de agosto de 1876.

Liberal radical, participó en la guerra contra la invasión estadunidense en 1847. Elegido diputado al término de la Guerra de los Tres Años, en septiembre de 1861 pidió, con otros legisladores, la renuncia del presidente Juárez.

En 1862 se incorporó a las fuerzas del general Ignacio Zaragoza en Acultzing, para combatir a los invasores franceses; allí editó el boletín La Idea del Ejército.

Durante el Imperio de Maximiliano fue perseguido y se exilió en Nueva Orleáns, La Habana y Nueva York. En 1865 apoyó la prórroga del mandato presidencial de Juárez y al año siguiente volvió a México y se unió a las fuerzas de Porfirio Díaz. En 1867 participó en la batalla de Puebla y en el sitio de la Ciudad de México.

Al triunfo de la República, fue administrador de rentas municipales, redactor de El Siglo Diez y Nueve y diputado federal. Colaboró en las publicaciones El Guardia Nacional, El Cabrión, Las Cosquillas, El Constitucional y El federalista.

Fue autor de las obras de teatro Misterios del corazón (1848), Justicia del cielo (1849), La catedral de México (1850), La toma de Oaxaca por Morelos, La conjuración de México (1852), Una deshonra sublime (1854), ¿Y para qué? (1856), Risa de llanto (1856), La gloria del dolor (1857), Don Quijote de la Mancha y El rostro y el corazón; de las novelas Ironías de la vida (1851) y La hora de Dios (1865); de la recopilación de textos periodísticos Horas de ostracismo (1865) y de una Historia del cuarto Congreso Constitucional (1872-1874). Póstumamente aparecieron sus Poesías (1886).

Participó en la obra Los mexicanos pintados por sí mismo al lado de Hilarión Frías y Soto, José María Rivera, Juan de Dios Arias, Ignacio Ramírez El Nigromante, y Niceto de Zamacois.

En Literatura mexicana (1962), María del Carmen Millán habla de Pantaleón Tovar al referirse a “La novela social”:

La preocupación social —señala—es tema favorito de los novelistas desde principios del siglo XIX. Pantaleón Tovar (1828-1876) muestra interés en retrasar escenas del pueblo con lenguaje apropiado dentro de una trama complicada de gusto folletinesco. Ironías de la vida (1851) y La hora de Dios (1863) dan un cuadro muy vasto de las costumbres del tiempo.

De Tovar puede citarse una parte de “La recamarera”, que figura en Los mexicanos pintados por sí mismos (1854).

Impelida por la miseria busca donde servir; si es fea, con tal de que tenga su papel de conocimiento, es admitida en todas partes sin temer ningún peligro; si es bonita, como las hay, entonces ya es otra cosa: Un amo puede recibirla con no muy rectas intenciones que tienen vistos de desaguisado; la madre de familia y la ama la miran a la cara, y viendo su hermosura le dicen con un gesto de disgusto:

—Ya no busco; ya encontré.

De manera que en ambos casos se realiza aquello de

¡Ay infeliz de la que nace hermosa!…

CD/YC

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