Dic 22, 2023 / 08:22

✍️ Calambres/ Esaú Valencia Heredia y Jacobo Baca Valencia 22/12/2023

Esaú Valencia Heredia y Jacobo Baca Valencia

* El político se queja, pero no obedece

Hace algunos años (muchos) que reporteábamos la fuente del aeropuerto todos los pasajeros y familia que los iba a despedir estaban cómodamente sentados en decenas de asientos metálicos a todo lo largo del aeropuerto Heriberto Jara Corona situado a unos kilómetros de Veracruz sobre la carretera federal.


Ahora en 2023 no hay espacios cómodos para que los usuarios del aeropuerto se sienten, solo hay un restaurante que abarca los lugares que antes estaban destinados al público.


Es muy incómodo estar de pie durante, hasta cuatro horas, mientras anuncian los vuelos.


La reflexión que viene con respecto a la ausencia de lugares para sentarse es que si el viajero y sus acompañantes quieren estar cómodamente sentados deben de consumir alimentos en la cafetería que, sin pena exhibe precios exagerados por un café.


Es muy injusto que si en los boletos de avión se cobra todo tipo de impuestos no se les proporcione la comodidad de estar sentados mientras anuncian el vuelo.


Como es sabido dentro de las exigencias de las aerolíneas a sus clientes es que deben de estar hasta con cuatro horas de anticipación para documentar equipaje y demás incomodidades que se inventan.


Lo que la gente ha optado es llevar sus sillas plegables para estar sentados mientras despiden a sus seres queridos; algo que se puede ver mal en un aeropuerto internacional pero necesario para adultos mayores que acuden a despedir a sus hijos nietos, hermanos, etcétera.


Un observador asiduo al aeropuerto Heriberto Jara Corona ha concluido que, probablemente, el no tener lugares disponibles para que la gente que acude a la terminal aeroportuaria esté cómoda se debe a la exigencia de los concesionarios de restaurantes que piden no poner butacas para así obligar a las personas a consumir sus malos y caros productos.


Por lo que no hay una explicación razonable para hacer sufrir a los asistentes al aeropuerto Internacional Heriberto Jara Corona al mantenerlos de pie hasta cuatros horas. Apuntes del colega Leobardo Sánchez.


***Reportes del Instituto Nacional Electoral (INE), indican que casi 80 por ciento de la población no confía en los partidos políticos. Cuales han sido esas causas. Olvidarse del ciudadano. Los políticos solamente están pendientes de lo que dice la prensa y cada vez se encierran más en su realidad y se olvidan del ciudadano común; pierden el vínculo. Cuando hay un político que se conecta con la gente hay resultados. La gente va a estar más pendiente de los políticos que se conectan.


Mal manejo del tiempo. La planeación es mucho más importante que solamente los meses previos a las elecciones. Si un político se mantiene permanentemente en contacto con los ciudadanos a través de distintas herramientas, ese vínculo se va a perdurar. Pensar que hay una formula única. Es un trabajo de esfuerzo compartido, de inteligencia compartida, donde se necesita mucha investigación.


Querer controlar todos los detalles. Hay políticos que les encanta ver hasta el tipo de camiseta y su color. El candidato se dedica a perder tiempo en detalles que su equipo puede resolver. Tener un coordinador con mal carácter.


Los procesos en la política son tan cortos, que un error sería tener un coordinador que aleje a la gente. La mano derecha de un político debe ser capaz de acercarse a la gente. Querer atacar sin motivos estratégicos. Ningún candidato que está arriba (en la preferencia de la gente) debe estar atacando, debe estar defendiéndose y en el mejor de los casos, dejarlo pasar. Sólo se debe reaccionar ante un ataque más fuerte y directo.


No tener disciplina. Si se tiene una disciplina medianamente clara, se verán los resultados en las elecciones. Querer matar al enemigo.


Las campañas son para conquistar a la gente y votos, no para pelear. El que está pendiente solo de “golpear” a los otros candidatos, no va a tener conexión con la gente. Dejar de ser uno mismo.
No es buena idea cambiar la forma de ser. Cuando un político cambia su imagen y su forma de ser, es perjudicial y se comunica algo erróneo. La gente lo percibe y nota la falsedad.


Creer que se sabe todo. Pretender saber todo, lo único que conlleva es a cometer errores y al fracaso. Los candidatos deben estar en constante actualización de los temas de impacto local y de interés general.


Confiar en el control del partido. En 2000 el PRI tenía el control de la situación electoral, pero estaba alejado de la gente, entonces llego Fox y ganó. Las encuestas de la prensa. Las encuestas solamente sirven para replantear las estrategias, no para guiarse de ellas. Es más importante saber cómo va el desempeño de la campaña todos los días.


Perder el objetivo. El objetivo a veces se desdibuja por todo el ajetreo de las campañas. El 90% del objetivo de los políticos debe centrarse en que lo conozca la gente. 14. Escuchar sólo a los asesores. Confiar en su totalidad en los asesores es un error común. Hay asesores que confiesan que no creen en las encuestas y podrían caer sólo en especulación y afectar la campaña. Tener publicistas que no creen en las encuestas. Hay publicistas que no entienden que una campaña política es un proceso que se nutre de información a través de la investigación y otras herramientas.


Hay muchos políticos se la pasan como si fuera un día de campo. No hacen caso y eso les afecta tanto a ellos como a los partidos políticos.


La misión: conectar a ciudadanos y políticos. Es una tarea fácil, pero se la hacen difícil los actores, los que entran a la contienda se sienten actores, creen que todo mundo lo conoce y los van a conocer por sus obras no por sus promesas.


REFLEXIÓN: Las manos que dan jamás estarán vacías.

CD/YC

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